
1937. Entonces ya se conocía el destino del Pueblo español. Vallejo Nájera aun esperaría un año, seguramente a tener certeza absoluta de la victoria, para pedir a Franco autorización para experimentar en busca del "gen rojo". La respuesta fue en forma de telegrama, con la autorización y la orden de implementarla. La de instaurar de nuevo la Inquisición, de la que también había pedido autorización, Franco no lo vio necesario, con el nuevo sistema que aplicarían a la nueva "sociedad española", bastaría para educar a estos enajenados hambrientos.
El vil asesinato de estas 17 mujeres no fue el primer acto de terrorismo del ejército insurrecto, pero si el que marcaba el no retorno a todos los que habían empuchado las armas.
Y el terror, de una u otra forma, ha llegado a nuestros días. Que pocos nombráis a La Corona, cabeza de los ejércitos y heredera directa de la voluntad del Terrorista de Estado Franco. Ese es el Nudo Gordiano de nuestros días y latitudes.
¿Quien defenderá los derechos del Pueblo español entre tanto desconocido embozado?
Este es el valor del Pueblo español, el valor, no el que se nos supone, sino el valor intrínseco del Pueblo español. Todos ellos; jueces, banqueros, corporaciones, políticos corruptos, políticos disfrazados de dioses en vez de de servidores y príncipes herederos de los territorios y sus ocupantes; han recibido la herencia de Vallejo-Nájera; el Pueblo Domado o Narcotizado, o Lobotomizado. De esto no se sale si no empezamos de nuevo. ¿Alguien sabe como?
Alonso Quijano