EL REINO DE LA CORRUPCION
Novela de Ciencia Ficción Sociológica

El presente y el pasado se entremezclan en el relato que de la vida social de un país ¿imaginario? hace el conductor a su joven acompañante durante el largo viaje de regreso a casa, después de una ruta comercial de varias semanas.
La acción se desarrolla en un futuro no demasiado lejano, en el que es posible vislumbrar rasgos característicos de nuestros días y nuestras sociedades.
Después de leerlo nos quedan claras muchas cosas que no debieran de ocurrir jamás. Pero, ¿no pasaron ya? ¿Es un simple novelista el autor? ¿Existe la verdad?

Autor: A. Quijano
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Terrorismo de Estado

Por A. Quijano - 23 de Octubre, 2011, 21:47, Categoría: General

 































Stalin, 7 millones de muertos y no solo ucranianos, en las hambrunas de entre guerras. La Unión Europea parace promover esa política entre sus hermanos pobres. Morid, malditos, morid.


20 de octubre, esa parece ser la fecha a recordar, si bien resulta difícil no pensar en que la tozudez de unos y la cobardía quizá, por parte de otros, por no afrontar la situación de frente, sin concesiones a un muy castigado en su ego ejército y ofreciendo a las victimas apoyo y no más victimismo, pueda hacer que volvamos al pasado. La nueva ley de ayudas a las victimas del terrorismo es del año pasado, 2010, es lógico que necesiten desahogarse. Lo cierto es que el ruido de las bombas ha venido muy bien a algunos para desviar la atención de lo que realmente era transcendente  para muchos miles de vascos y españoles todos.

No se me mal interprete, a pesar de mi historia personal y familiar que de adolescente me acercó emocionalmente a ETA, en una deformación a la vasca del mito de Robin Hood, fue temprana mi repulsa a la violencia tal cual estos la interpretaban; allá en el lejano 26 de junio de 1982 Alberto Muñagorri, con solo diez años se encontró con una mochila que le cambió la vida, y este fue el principio de mi repulsa a todo esto.

Aclarado este tema para que si hay algún mal entendido no sea este, continuaré con mi aturdida disertación sobre la demencial y deforme sociedad en la que estamos “insertados”.

Una vez con las armas en silencio, es la hora de meditar, replantearse todo esto. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Porque, a mí las palabras Democracia y Justicia, entre otras, no me deben de decir lo mismo que a todos estos “instituciones del estado” que tanto la nombran en la televisión desde  la que nos ningunean y tutelan. Muchos ya no temerán el cerrar los ojos por la noches y los felicito sinceramente. Pero no podrán cerrar los ojos las más de medio millón de familias que se espera pierdan sus casas con patadón oficial a la puerta y la expulsión a la puta calle de todo bicho vivo que en ella habite, sanos, enfermos y parturientas de horas incluidas. O los que temen en cualquier momento una detención ilegal por la que se te despluma a mano armada de tus posesiones para acto seguido ser juzgado sin asesoramiento previo, negándose la concesión de abogado de oficio con todos los papeles que la ley exige tramitados porque el funcionario de turno se niega a darle curso y como sin abogado su majestad el juez no atiende, se te retiene por años lo poco que te queda para vivir, de forma absolutamente ilegal ¿Democracia? Los jueces juzgan primordialmente según su ideología, interpretando las leyes según el dios que les inculcaron, así tu destino depende más qué de lo que hayas hecho, de quién te toque en turno, con diferencias de pena por el mismo hecho absolutamente kafkianas ¿Justicia? En este país se puede hacer lo que se quiera con quien se quiera por que un guardia en un pueblo perdido escriba que eres el capo de la mafia, luego ya se arreglará sobre la marcha, de momento tienes graves problemas. Se manipulan informes para hinchar el procedimiento y se atribuyen hechos sin prueba alguna que luego ya se solucionará cambiando “la calificación” sobre la marcha, te cojo por esto, pero como no tengo nada que hacer, por que nos lo hemos inventado todo, te vamos a “joder” con esto otro que si colará, no hay que demostrar nada. Cómo podemos llamar ha esta actitud de las fuerzas vivas. ¿Cuál es la definición de Fascismo?

Os he oído hablar de impunidad y estoy de acuerdo, la impunidad corroe las entrañas de las victimas. Tras largos años de convivencia cercana, a la fuerza, a los verdugos, la humillación moral se hace cada vez más evidente y pesa y escuece al mismo tiempo, es una dura penitencia. Para mí, como para otros muchos miles, tener que permitir cómo la Conferencia Episcopal da su opinión sobre temas de Estado, asuntos que les son absolutamente ajenos, nos produce la misma sensación. Tener que soportar la impunidad y la mentira en la que han basado su estrategia en España me produce una grave repugnancia, ellos fueron parte de los torturadores del Pueblo español, junto a Franco y sus huestes fascistas. No hubo un solo juez movido de su sitio, ni los muebles, los mismos que juzgaron bajo las leyes del  sanguinario Franco, responsables de tanta miseria venida al Pueblo, continuaron en su sitio. Luego, los que crecieron con sus grupitos a brazo alzado, asistidos por grupos de la Iglesia bien organizados, crearon de la nada, grandes y excepcionales disfraces, currículos de diseño e hicieron esta democracia de pandereta en la que desde entonces nos oprimen.

Anteayer mismo, salí solo a hacer unas compras al hiper, bueno debe ser por el móvil, yo no puedo ser objetivo que justifique gastos de vigilancia, pero, allí estuvo la duda, más de veinticinco años después de abandonar la ciudad donde crecí por ser victima de persecución, acoso y derribo, por parte de fuerzas fascistas que no permitieron mi negativa a ser uno más, (me libré del ejercito (1978), tuve mis pequeños negocios independientes y cuando trabajé lo hice siempre para mí, yo no tenía patrón ni lo quería), toda esa libertad que además difundía me hizo merecedor de no se qué atención. Y luego, cuando apunto estuve de ser el publicista de la primera televisión sin collar de la historia de España (Valvipri), aun fue peor. Pronto el clima se volvió irrespirable. Por último hicieron lo que yo entonces llamé “la toma de la bastilla”. Mi analfabeta madre. Dejó que leyeran mis escritos de la época. Y no me lo contó. De alguna forma su vida estaba controlada, nuestra vida; ella había tenido un problema con la justicia de la época y su padre, vigilante en una mina manchega, nos acercó emocionalmente a un puesto de la Policía Armada, de vez en cuando me dejaba allí al cuidado de estos individuos. Mi padre era enfermo mental, aunque no he conseguido hacerme con documento alguno, por mucho que he ido a dar la vara a la Plaza de Jesús, al antiguo psiquiátrico reconvertido hipócritamente en Centro de Documentación Histórica. Yo he dado mucho la vara en la Plaza de Jesús. Lo cierto es que mi pobre madre sufría Síndrome de Estocolmo, tras la dura tortura a la que fue sometida, primero por su situación familiar como mujer y esposa de un enfermo de esta naturaleza, después por las leyes clerofascistas que aun hoy se empeñan en imponer al Pueblo, luego una condena que la convertía en una delincuente, rodeada de fascistas espirituales, conceptuales y de los de uniforme, que incluso la asesoraron a qué colegio debía de llevar a su hijo ¡Triunfo! ¡Me llevaron a la Academia Triunfo! Pero era evidente que el triunfo era de ellos. Mi pobre y analfabeta madre tuvo Síndrome de Estocolmo. Años después aun los sentaba a su mesa. ¿Quieres una china? Mi pobre padre de vez en cuando me preguntaba si era policía ¡si yo era policía! pobre viejo, siempre fue un trabajador y tengo dudas sobre el origen de su enfermedad. Le dieron corrientes en Ciudad Real. Yo he sido testigo del más atroz sistema de represión al que pueda ser sometido un Pueblo. Mas tarde comprendí que no solo había sido testigo, también fui victima. Decididamente no es buena la impunidad. Ninguna impunidad es buena. Comienzo a sospechar que la criminalización de la que estoy siendo victima está relacionada con todo esto, con todo aquello. Ellos siguen queriendo educarme a su imagen y semejanza, aun se empeñan en convertir al hijo del rojo en uno de los suyos. Pero eso no va a ocurrir, ni con la represión mediática, ni con el expolio, ni con la tortura de la persecución de décadas. Yo soy de economía liberal, no un nazi fascista. No he podido dar los sueldos que ellos marcaban. ¿Cómo voy a abusar así de un ser humano? Es el nuevo fascismo que llega desde Europa, vamos  a ser más iguales, excepto una pequeña élite en la que se está concentrando el dinero circulante, todos somos ya más iguales. ¿Es demasiado tarde? ¿Cuántos vamos a morir por listas de espera médicas? ¿Cuantos están ya viviendo con los hijos a la intemperie? ¿No os dais cuenta del trabajo de Vallejo? ¿Es demasiado tarde?  

Antes de aquel 30 de mayo de 2007 en el que fui criminalizado, había publicado nueve entradas en el blog y enviado infinidad de correos molestos a medios de información que seguían sin permitir la participación del que paga, porque a pesar del terrorismo económico al que el Pueblo español está siendo sometido, seguimos siendo los que pagamos. Si tenéis curiosidad el mejor ejemplo es el que conseguí meter en “59 segundos” minutos antes de la entrevista a los dos líderes sindicales del momento. Los cuales estuvieron molestos e incómodos toda la entrevista, es el único post de aquel mayo (http://disidentespanol.zoomblog.com/archivo/2007/05/ ). Pero es solo un ejemplo, la primera entrada al blog va sobre un coloquio contra la pobreza en la que intervenía la Sr. Sofía. (http://disidentespanol.zoomblog.com/archivo/2006/06/16/apreciada-Majestad.html ). Bueno, era evidente que si ese era el inicio ¿¡donde íbamos a llegar!? Y no quiero decir que ni unos ni la otra tuvieran nada que ver en fraguar el complot mediante el que sería criminalizado, ni aquellos otros, por que estos son los que publiqué en el blog, pero hubo otros mensajes molestos, que nunca ofensivos ni mal sonantes. Siempre sin proxy. Formaban ya parte de mi estrategia para colocando primero una ficha aquí, luego otra allá, conseguir primero que se me dejase de tocar las narices por parte de las fuerzas fascistas que reclaman mi atención como símbolo de mi pertenecía a ellos, ellos, clerofascistas de corte clásico, defienden que yo soy de dios, de su dios, así que yo les pertenezco, y me pueden esclavizar si así lo desean ya que yo pertenezco a su dios. Y luego, cuando hubiera conseguido la paz deseada y a la que tengo derecho y que es y ha sido perturbada de forma ilegal, pues ilegal es el espionaje y la persecución de nadie; ahora bien ¿Cómo se denuncia una cosa así? ¿Cómo se le pide a un juzgado que pregunte a la compañía telefónica si una línea ha estado sometida a control y por cuanto tiempo, y por orden de qué sala? ¿Tiene la oveja derecho a reclamar cuando se le pone un lobo a cuidarla? ¿A quien se reclama? Después de conseguido todo esto gracias a mi blog, me habría centrado en obtener la documentación que primero negaron a mi analfabeta madre y desde la primera vez que lo intenté al tutelar a mis hermanos tras la muerte de ésta en 1990, a mí mismo. Ya sé, ya sé, es el Síndrome del Novato en la Red. Pronto comprendes que eres en la Red como un neutrino viajando a toda leche entre los átomos de un pepino, solo puede enterarse el bien aventurado Punset, si se da que pasa en ese momento por allí y se da que le apetece “mojarse” y divulgarlo.

Para que se entienda un poquito más, estos documentos con los que llevo dando la vara, entre otros sitios en la Plaza de Jesús, durante, bueno llevaba en el momento de ser cazado y tratado como un peligroso delincuente más de 17 años, ahora ya llevo 21; en síntesis se trata de la historia clínica completa de al menos el año de la muerte de mi padre, 1980, murió en diciembre, pero durante ese año se les escapó del nuevo psiquiátrico de Bétera, tras serle administrado un fuerte complejo incapacitante. Ya no se recuperó, hasta bebió aceite de motor, esos fármacos te secan la boca y el resto del cuerpo. Del psiquiátrico, cuando lo encontraron, lo pasaron a un hospital del pulmón, como se le conocía, Portacoeli. A final de aquel año murió de “tuberculosis”, pero no hubo cuarentena para nadie, ni antes ni después. Hasta mi pobre analfabeta y afecta del Síndrome de Estocolmo madre, intento reanimar mi desecho cerebro para que lo entendiera, --“no me han dicho que queme la ropa” “si tenía tuberculosis se la han pegado ellos, en su hospital”--. Pero yo tarde aun cinco largos años, primero en llegar al fondo y luego en salir del negro pozo de la derrota total.

Yo de verdad os felicito que podáis pasear con vuestros hijos por La Concha, que decía hoy el portavoz, ministro de cultura e interior y candidato socialista. Pero esto no es una Democracia. En una Democracia no se Criminaliza a individuos ni grupos. En una Democracia la Justicia está al servicio del Pueblo y no a la inversa, eso no es Justicia, es represión y tortura psicológica y moral, como mínimo.

Estamos en manos de individuos que sirven al gran capital con obediencia ciega. Es cada vez más evidente que si se lo piden los nuevos nazis europeos, nos pasarán una vez más sus tanques por encima. Fijaros que se han atrevido a hacer lo que Pinochet solo pudo ejecutar matando a Allende y sacando a jaurías de perros rabiosos a las calles. Se está privatizando la sanidad para dar beneficios a los amiguetes a costa de la vida o la salud del Pueblo. Se está reprivatizando la enseñanza, minando lo que quedaba de la enseñanza pública tan disminuida a favor del clero y sectas insanas afines a La Iglesia. En solo dos años se han pasado por el arco del triunfo los derechos de los trabajadores conseguidos tras largas luchas de décadas.

¿Democracia? ¿Justicia? ¿Impunidad? Es la falsificación absoluta. La única realidad es el material antidisturbios y el cambio de leyes para criminalizar las protestas ¿¡Instituciones del Estado!? Deponer vuestros cargos y quitaros los sueldos insultantes que disfrutáis, falsarios. ¿¡Democracia!?

Alonso Quijano