EL REINO DE LA CORRUPCION
Novela de Ciencia Ficción Sociológica

El presente y el pasado se entremezclan en el relato que de la vida social de un país ¿imaginario? hace el conductor a su joven acompañante durante el largo viaje de regreso a casa, después de una ruta comercial de varias semanas.
La acción se desarrolla en un futuro no demasiado lejano, en el que es posible vislumbrar rasgos característicos de nuestros días y nuestras sociedades.
Después de leerlo nos quedan claras muchas cosas que no debieran de ocurrir jamás. Pero, ¿no pasaron ya? ¿Es un simple novelista el autor? ¿Existe la verdad?

Autor: A. Quijano
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10 de Agosto, 2011

PERSECUCIÓN: ORÍGENES

Por A. Quijano - 10 de Agosto, 2011, 18:15, Categoría: General





































El viernes día 17 de junio de 2011 me llegó por fin la resolución del Tribunal Constitucional al que había llegado por un asunto en principio menor, de no ser por el daño moral que todo lo acontecido desde aquel 31 de mayo del 2007 me ha causado, especialmente en lo relacionado a la fe en la  justicia española y en su democracia. De la que hoy afirmo sin el más mínimo temor a equivocarme, que es una gran fraude al Pueblo.

Sin embargo, a lo largo de este relato de los hechos quedará claro que esto para mí no empezó ese día, 31 de mayo de 2007.  La pantomima de justicia de este democrático país se ha tomado este tiempo para acabar diciéndome por medio de los tres componentes de la Sala Primera del Constitucional, que no admite a tramite mi demanda de amparo porque: “no ha satisfecho la carga consistente en justificar la especial transcendencia constitucional del recurso de que el propio derecho fundamental ha sido violado”. Lo que parece evidente es que sus excelentísimas señorías no trabajan para mí, el Pueblo soberano, sino que trabajan al servicio de blindar una Constitución redactada con ruidos de sables y los tanques aparcados, metafóricamente, en la puerta. Porque a fuerza de sentencias no tendenciosas ésta, la Constitución, serviría de garante a un Pueblo cada vez menos dueño de su destino. Es evidente que ustedes, señorías, sirven otros intereses que distan mucho del Honor y la Verdad que el desempeño de su trabajo, muy bien pagado por cierto, les exige, desprotegiendo a las victimas de los despropósitos judiciales de las pléyades de la justicia, con una filosofía heredada que nada tiene que ver con dicho término. Es más, es evidente que no se legisla para la protección del Pueblo sino contra éste. Y bajo el disfraz del demócrata de toda la vida se esconden individuos que persiguen a personas inocentes de todo delito o falta, con el vicio profundamente arraigado de pasar con el tanque por encima del que sea, (multas indecentes, leyes indecentes, desahucios indecentes, ordenes de prisión indecentes, expolios económicos indecentes) pasan con el tanque por encima de todo, porque ese es el verdadero problema y no otro, son los vencedores de una guerra “fratricida” por el derecho a esclavizar, porque ese fue el fondo del problema inicial, la esclavitud al que se tenía sometido al Pueblo por parte de terratenientes, iglesia y monarquía y así se hizo después, el Valle de los Caídos no es lo único que se hizo con esclavos en este país de sátrapas. Aun oímos a los hijos infiltrados de los falangistas decir eso de “¡no hay otra alternativa a esta democracia!”. Y es absolutamente falso, la democracia se hace para el Pueblo y al servicio de éste y no a la inversa, tenéis al Pueblo tiranizado a vuestro ritmo de vida y al de vuestras familias. Para vosotros poder vivir a cuerpo de Rey, con vuestros hijos yendo a los más caros colegios, a costa de que muchos no puedan dar un techo a los suyos. No hay alternativa si vosotros no pensáis quitaros de en medio, para seguir teniendo vuestras prerrogativas y coches oficiales que lleven a vuestras señoras a la compra, y vuestros implantes de estilo. Y garantizando vuestro futuro al servicio del capital nacional y extranjero; podríamos hacer un listado de consejeros y otros cargos de multinacionales beneficiadas por las políticas de rapiña seguidas desde la transición, para ver cuantos de ellos han sido ministros o altos cargos. El premio de una vida. ¿Cómo van a renunciar a ello? Antes volverán a sacar los tanques a la calle, a pasar por encima del Pueblo, no solo económicamente. ¡A esta democracia no hay alternativa! Es el Fascismo Estructural del que vengo hablando desde que inicié mi blog, un año antes del inicio de los hechos que motivan este relato. Junto a la filosofía ultra liberal que desde Felipe González se desarrolló en España se ha implementado un sistema judicial represor de las desviaciones del purismo de esta filosofía económica, que usa en muchos aspectos sistemas similares al de los nazis en su lustro dorado, pero bajo el prisma de todos los mercenarios que las distintas disciplinas universitarias parásitas han desarrollado (científicos de la información, psicólogos y psiquiatras sociales, todos ellos discípulos de la filosofía Vallejo-Najeriana, inspirada en su ya llevada a la practica con anterioridad obra maldita, Eugenesia de la Hispanidad y regeneración de la raza. Policía y Guardia Civil trabajan en un porcentaje elevado de los casos reprimiendo por la vía penal asuntos de más que evidente necesidad terminal, que no puede más que llevar a la desesperación y por lo tanto a un alto grado de “error social”, sin ninguna otra medida realmente efectiva de aprovisionamiento de las familias más humildes y todo ello con la colaboración entusiasta de un cuerpo jurídico absolutamente atroz, en la aplicación de un código penal que salvo algún parcheado data del siglo XIX. El  resultado son cárceles masificadas de seres humanos llevados al limite por una sociedad antropófaga y tratada psiquiátricamente en forma inversa de la forma más canalla y perversa para salvaguardar los intereses bastardos de clases y grupos que desde que se hicieron con el poder tras un sangriento golpe militar inspirado por Hitler y la Iglesia de la época, junto a  monárquicos y terratenientes  ha hecho de España un país tiranizado social y judicialmente y con un negro futuro por delante. “Exportad, malditos, exportad”, parecen gritar esta banda de tarados. Vamos a pagar caro vuestra ineptitud y vuestro desahogado futuro a costa de la miseria del Pueblo, que solo encuentra similitud, en tamaño, con la de vuestra miseria moral.           

Yo no camino solo desde hace muchos años, antes incluso, mucho antes, de aquella serie de llamadas a la Ser, a aquel programa de Eva Baza; A quien corresponda, (mas de 300.000 oyentes todos los días de una audiencia adulta) en el que “sin permiso me colé”. Tenéis el Podcast de las llamadas depurado de otros sonidos que no sea mi voz en:  http://disidentespanol.podomatic.com/entry/index/2007-10-21T14_48_00-07_00

 Esto era sobre el segundo semestre de 1997, hace más de quince años. Mucho antes de que se escribiese “La Doctrina del Shock”. Es una pena que el trabajo de los Psiquiatras al servicio del poder nos haya robado tantas cosas que jamás supimos que eran nuestras, en realidad eso era, es, parte de su trabajo, robarnos hasta la identidad, (Vallejo-Nájera, Karadzic, Harleen Quinzel). Siete años antes de este golpe radiofónico a las conciencias, llamé a la redacción de Interviú, por entonces habían publicado una serie de investigaciones sobre neonazis españoles huidos a Paraguay, si alguien me podía ayudar, pensé, debían ser ellos. Básicamente les pedía ayuda para identificar a los elementos que me acosaban. En fin, el redactor me preguntó, “...pero ¿Quién es usted?” en ese sentido que venía a decir eso de “no te habrás comido un tripi ¿no?”. Y lo dejé correr, en los días siguientes el acoso se intensificó incluso con atentado físico, me tiraron un objeto cuando conducía por el túnel de Pérez Galdós en Valencia, fui tan alterado a la comisaría de policía de Fernando el Católico, que casi me pega a mí el “alma de gris” que había de guardia, así que no denuncié los hechos, por otro lado ¿para qué? Eran otros tiempos, no había un blog donde poner las pruebas de nada. (Por aquel entonces la persecución se intensificó por no someterme a los designios de una majadera que se iba todos lo 20 de Noviembre a Madrid, intentó humillarme haciéndome pasar por un ladrón después de pedirme cambio en billetes, cuando me devolvía el dinero creó la duda de que ya me lo había devuelto.  Yo di un golpe en la barra con el dinero devolviéndoselo, gritando a veinte centímetros de su querido, un cincuentón musculitos que decía ser de seguridad de Renfe, “yo me voy una noche de fiesta y me lo gasto con cualquiera”, estábamos los tres solos, el musculitos no se movió. El restaurante de esta Señora, se llamaba El Túnel, estaba en Alicante. Esto era en 1990. En mi descargo diré que era muy joven y lo cuento por que tiene muchas similitudes con este relato. La criminalización es un instrumento social muy utilizado en España. Véase el trato que han estado dando conocidos periodistas no alineados teóricamente con la extrema derecha mediática, como Cantero o Piqueras a los Indignados, o el concejal de seguridad de Cataluña Felipe Puig, con sus carniceros; no todos saben que en la formación de los Mozos de la Cuadra se impuso la inclusión de un treinta por ciento de policía armada. Un treinta por ciento, el salvajismo forma parte de la filosofía de terror que el concepto “armada” lleva implícito.

Ya sabéis de aquellas filosofías combinadas implementadas por los Vallejo y los Millán Astray: “muera la inteligencia, viva la muerte”. Cada uno aportó a esta máxima su mayor esfuerzo personal, contribuyendo en gran manera en la configuración ideológica de la España actual mucho más que Unamuno, mucho, mucho más.     

Y para que el Pueblo pueda comprobar que otros si pueden revertir la carga de la prueba a quien les place voy a relatar paso a paso cada uno de los hechos que ha llevado a esta sentencia, por la que con 52 años soy oficialmente un delincuente convicto, lo voy a intentar hacer  cronológicamente y a la vez haré el relato de la actuación de cada actor en todo este despropósito. El despropósito es de tal punto que las primeras palabras que me dijo el abogado, en la puerta del juzgado en el que habíamos quedado para iniciar mi defensa fueron: “No pienso basar la defensa en ninguna teoría de la conspiración”.  Tan solo nos habíamos dado la mano e intercambiado las primeras palabras. ¿No resulta chocante?

Realmente, el inicio de mi declive social, al límite de la beneficencia se inició dos meses y medio antes de finales de mayo. Era sobre mediados de marzo, llevaba 10 meses sobreviviendo como conductor de furgoneta con vehículo propio en una delegación MRW. Aquella mañana comenzó como una más pero a punto de llegar a Valencia, me adelantó un camión plataforma un poquito más cerca de lo normal y el viento movió el retrovisor externo, mecánicamente abrí la ventanilla para colocarlo en su posición cuando un objeto pequeño me impacto de lleno en el iris del ojo izquierdo, posiblemente salió de la plataforma del camión. Faltó poco para salirme de la autovía. Me salí a la altura del Polígono del Mediterráneo, en Masalfasar y estuve allí esperando a que me entrase el primer servicio del día y recuperando la funcionalidad del ojo. Ésta no llegaba, veía borroso y me dolía seriamente. Avisé a la jefa de tráfico del incidente, aunque como sabía que tenían problemas de servicio si cortaba sin más mi trabajo estuve hasta las 13 horas haciendo servicios antes de irme al hospital de urgencias. Allí me diagnosticaron ya “impacto estrellado en el iris”, después de ponerme unas gotas me dijo que no podía conducir en ese estado (por las gotas) y me dio baja provisional.

Vivo a cincuenta kilómetros de Valencia, para trabajar muchas veces es un problema, sobre todo por el Impuesto Especial de Hidrocarburos, con los sueldos de miseria que la apertura de puertas a la mano de obra esclava nos trajo, es complicado hacer todos los días 100 kilómetros solo para ir y volver del trabajo. Debo de aclarar que no estoy en contra del progreso de los que las leyes de inmigración trajeron a ocupar los puestos que no querían cubrir los españoles, que decían los medios, estoy en contra de que fueran usados como mano de obra esclava y como instrumento de represión de la economía social, que nos ha traído exactamente hasta donde nos encontramos ahora mismo, el dinero de su sudor y el dinero de la hipoteca de la casa que se construyó con ese sudor esclavo, se evaporaron en el limbo de la corrupción política y de las grandes constructoras y grupos financieros que se beneficiaron de aquello, y de la misma crisis creada. ¿En pro de la competitividad? . Sin embargo en esa ocasión me benefició el hecho de vivir tan lejos, ya que el primer informe oftalmológico realizado en el Puerto de Sagunto por una oftalmóloga no dependiente de la mutua de accidentes que tenía contratada la empresa, me benefició de tal modo que tuve derecho a una indemnización, hecho que desagradó especialmente a la oftalmóloga de la mutua, una tipa que tiene una clínica oftalmológica con maquinaria obsoleta frente a la plaza de toros de Valencia, que me preguntó dos o tres veces de forma bastante despectiva por qué había ido al Puerto de Sagunto y no a ella, lógicamente yo había preguntado donde acudir ya que no podía conducir. La oí decir literalmente por teléfono al médico de la mutua que: “es que este parte no lo he hecho yo y ya está hecho, yo no puedo hacer nada”. Fue bastante grotesco, ellos insinuaban que yo les defraudaba. Pero lo que no tuvo precio fue el ver al director médico de la mutua de Valencia hablando por teléfono con la oftalmóloga del Puerto de Sagunto  que había realizado el informe en el que claramente se leía “lesión irreversible”. Mi aspecto, poco dormido, enfadado con las circunstancias y, hoy lo se, bajo fármacos que según el prospecto podían afectar mi estado físico y mental (hipertensión), me debía hacer parecer más estúpido de lo que soy, porque el tipo insinuó la revisión del diagnostico, “que el tendría muy en cuenta”, pensando que ni yo ni mi compañera de piso entenderíamos nada. Afortunadamente, la oftalmóloga, desconozco si por integridad o por no depender simplemente de terceros cortó, evidente, la conversación. Desgraciadamente el Pueblo español está siendo estafado sistemáticamente de cientos, miles de formas, con total impunidad. Los derechos están siendo sistemáticamente cercenados por la clase política, la judicial, la médica. Es el expolio generalizado de derechos, de forma sistemática se niega acceso a documentación a la que se tiene derecho por que un funcionario, investido de un poder absolutamente totalitario devenido del desmantelamiento sistemático de formas de protección del Pueblo, efectivas y precisas a cada caso, puede hacerlo, con total impunidad. El resultado de todo esto es un fascismo estructural, ya no heredado del dictador, que también, sino promovido por los que saben que si no desprotegen al que van a expoliar, machacar, exterminar moral y anímicamente protestará airadamente y, no podrán hacérselo. Si no desmantelan los servicios de atención jurídica y de información de derechos no hubieran podido hacerlo.

Estuve de baja veinte días, dos menos de los que hubiera necesitado para cobrar parte de lo que el empresario me tendría que haber pagado. Aun así, cuando regresé al trabajo me pareció que algo había cambiado y aunque las nóminas no solían venir ajustadas, el convenio dejaba muchas lagunas por el propio sistema de pago, condicionado a los servicios realizados, lo cierto es que la nómina de marzo no era correcta y no la firmé. La empresa había cambiado de gestor, este se saltó el convenio y tras mucho tira y afloja exigí ir a hablar con él para que me explicara como había aplicado el convenio. Por fin, como era su obligación, me reciben. Es un despacho de economistas con sede en Ausias March de Valencia, se dedican a reflotar empresas. En la primera pregunta que le hago, un tipo largo y despectivo, me dice que no está obligado a responderme, visto el asunto le pregunto si puedo grabar la conversación, y allí se acaba todo, me saca de allí casi a empujones. Me temo que la empresa había cambiado incluso de nombre, pero no me había despedido para no hacer frente a la posible indemnización, mi contrato era indefinido. Tras un intento de hacerme firmar un cambio de contrato y llegarme una multa alucinante, de la que el Ayuntamiento de Valencia aceptó el recurso, (una de las nuevas socias del jefe me dijo con un deje raro que tenia un hijo o un hermano, no recuerdo, en la policía local), en la paga de abril, saltándose preavisos y todo lo demás me llega un finiquito absurdo, que por supuesto no firmo. Por lo que ni el finiquito ni parte del mes de marzo, ni el mes de abril los cobro. Me quedaban en ese momento poco más de 2000 euros, para toda la vida. Durante el mes de mayo, acudí a dos reconciliaciones con la empresa, por el sueldo y por el finiquito, a las que la empresa no acudió. El sindicato CGT no accedió ni a asesorarme, primero alguien me dijo que si me hacía socio harían una excepción, pero el día que quedé con la abogada, me dejó claro que no, devolví el carnet de la CGT, y exigí que me devolvieran el dinero de la afiliación. En UGT tampoco me dieron ayuda, ni asesoramiento, tienes que estar no recuerdo que tiempo inscrito para tener derecho, como el seguro médico con las parturientas. Ni CC.OO, tampoco estos me ofrecieron ayuda alguna. A pesar de contar a todos ellos que yo tenía contrato indefinido y por eso podía denunciar, que el de MRW tenía todos los meses jóvenes y no tanto, nuevos, que durante veinte o treinta días ponían vehículo, combustible y su tiempo trabajando y como no les salían los números se iban, a más de uno lo vi por allí reclamando su sueldo y sus gastos. La inspección de trabajo, que para denunciar te hacía identificarte primero tardó tres meses en hacer la inspección y la hizo en el domicilio social, no donde yo le dije en la denuncia que estaban realmente operando con jefe de tráfico. Por último solicité abogado de oficio, del que en el momento procesal oportuno contaré el desenlace.

El mes de mayo fue todo él complicado y enrevesado, yo seguía acudiendo a las citas del médico de la mutua y entre los fármacos para la recientemente diagnosticada hipertensión y los de la EPOC, soy ex fumador, se hacía muy cuesta arriba levantarse de la cama por las mañanas y despertarse, en algún momento del día, no puedes tomar café ¡ni té! En esos momentos no eres consciente, claro, pero realmente era muy difícil mantener la compostura, por ejemplo en las entrevistas de trabajo; así que entre búsquedas de abogados sindicales, arreglar sin ayuda los papeles de cada una de las conciliaciones, acudir a los distintos médicos con sus alucinantes horarios y la búsqueda de trabajo, mayo fue un mes para olvidar.

El 31 de mayo de 2007 salí de casa con tres visitas pendientes, dos de ellas habían sido concertadas mediante  llamada telefónica la tarde del día 30; una era del médico de la mutua, que me adelantaba varios días la visita ya concertada, lo que me sorprendió y otra de un trabajo del que había rellenado un contrato por Internet unos quince días antes, esta me preocupó. La primera visita que realicé fue para devolver en Valencia una tablet pc a una empresa de encuestas. El trabajo consistía en hacer una cantidad ingente de preguntas estúpidas al desgraciado o desgraciada que compadecido te dijera que sí, que accedía a que le hicieras la encuesta, los distintos formularios venían en un software en la tablet  (el objetivo de aquellas encuestas no era otro que el de sacar la mayor información del encuestado, los motivos iban más allá del meramente publicitario, teléfono, lugar de trabajo, y un largo etcétera) así que tres días antes pedí que me dejasen llevarme a casa la tablet, podríamos decir que estaba iniciándome en la informática y quería comprobar si sería capaz de cogerme al funcionamiento del programa ¡tres cuartos de hora de encuesta! No me sentí capaz. La segunda fue con el médico de la mutua, en la calle Jesús de Valencia; casi dos horas de espera con incongruencias del tipo de: “¿Seguro que tenia cita para hoy?” – Que si señorita , que me cambió personalmente la cita ayer tarde por teléfono. -- Al final llegó. Cuando salí de la mutua era algo tarde y temí no llegar al Puerto de Sagunto dentro del horario de banco, a la caja de ahorros donde tenía mi cuenta. Tenía conflictos con Wanadoo, habían pretendido cobrar del banco un servicio que no habían prestado, desestimé el contrato tras casi un mes de atraso en activar la tarifa plana de Internet y me fui con otra compañía, después del juego sucio al que me sometieron además pretendían cobrar un servicio que no habían prestado, así que el último dinero que me quedaba lo tenía en casa, no me podía permitir que ningún pirata me estafara.

El día anterior por la tarde, algo después del médico de la mutua, me había llamado a mi teléfono fijo el gerente de una empresa a la que había rellenado un contrato para una propuesta de trabajo y estaba esperando respuesta. El tipo, que hablaba un perfectísimo castellano  con un ligero acento, me dice que en el día anterior han realizado la primera remesa, que cuanto más temprano sea mejor, le contesto que yo no he recibido aun el contrato. Se muestra asombrado y me dice que lo envían por correo postal que preguntará a personal y me llamará por la mañana. Yo le contesto que dada la naturaleza del trabajo, no se si atreverme sin el contrato a hacer ese servicio. Era la segunda llamada anormal de aquella tarde aunque en aquel momento yo no era consciente. En ese momento y no antes, por el tono de su voz, pensé que debía controlar en corto esa historia, hacía unos quince días que había rellenado el contrato y lo había enviado, te daban una clave de acceso a una web y lo rellenabas, ni qué decir que para mí aquello de la “s” junto al “http” era chino tradicional o similar, también les envié una fotocopia de mi DNI.

Básicamente el trabajo consistía en transferir cantidades de dinero que se ingresaban en mi cuenta, a mi nombre, a programadores de software que trabajaban por libre para la empresa, por medio de Money Gram u otras que en cada caso se me indicaría. En España existía una empresa con el mismo nombre, que se dedicaba también al software, no me puse en contacto por que las delegaciones tienden a acaparar y si yo podía trabajar con la central para que contender aquí con jefes. Un ejemplo del porqué se usaba ese método para realizar los pagos podía estar en la doble fiscalidad, si un colaborador realiza aquí su trabajo y es comisionista, el hecho de que un dinero que se genera aquí en una venta cruce fronteras para luego volver a retornar, bueno, realmente, ni entonces ni ahora entiendo de entresijos bancarios. Lo que si se ahora y entonces es que todo movimiento de dinero genera un rastro y que la fiscalidad se refleja en las facturas emitidas, es decir, el método no significaba, desde mi punto de vista, por sí mismo una actividad delictiva.  En definitiva, suena raro en principio, pero si es legal, con contrato, pues solo quedaba solucionar el tema fiscal, así que me fui a hablar con el director de la sucursal de Ruralcaja, en el Puerto de Sagunto. El director, un tipo en los cincuenta largos, alto y corpulento, me atiende muy amablemente y una vez me ha escuchado, es decir, le digo que tengo una cuenta desde hace un par de años en su sucursal y voy a usarla para el trabajo que a todos os he contado,  y, que me preocupa el trato fiscal que Hacienda le pueda dar a un dinero del que solo una pequeña parte es mía, que el resto debo transferirlo a terceras personas; su respuesta fue la que yo creía correcta: “Hombre mientras usted documente debidamente las transferencias, solo deberá pagar los impuestos de lo que sea suyo, digo yo, un gestor se lo aclarará mejor”. Quedaba claro pues que el banco no tenía nada que objetar al respecto. Me dirigí a la caja a hacer una gestión y cuando salía de la sucursal me crucé de nuevo con el director y de forma socarrona, de broma por su tono, me dice: “no se preocupe que si viene la policía yo se la envío”. Le sonreí la ocurrencia y me dirigí al Servef (la oficina del paro) para aclarar si la legalidad del contrato ellos me la podían aclarar. Un funcionario delgado y alto que conocía de mis visitas a la oficina me contesta después de darle un muy fugaz vistazo al documento de dos hojas, que esos temas lo llevan en la puerta de al lado, en el INEM, que cuando reciba el contrato firmado y sellado, los visite que ellos me informarán de la legalidad o no. Esto fue uno o dos días antes de decidirme a rellenar el contrato, del que el día antes me habían enviado la clave de acceso personal a la web de la presunta empresa, es decir, quince o dieciséis días antes del 31 de mayo del 2007, y esa la única cosa que hice, rellenar una contrato de trabajo para una vez recibido ver si todo estaba en orden, es decir era legal, la empresa, el trabajo y el contrato, extrapolando de lo virtual a la realidad física aquel presunto trabajo, que inicialmente me reportaría sobre seiscientos euros al mes, hasta que trabajase con las cuentas de la inexistente Compañía. Con las vueltas que le he dado y ante la incomprensión de alguno de cómo se puede caer en estos asuntos, cuatro años después, en paro, es decir, he aprendido lo que es Internet, cuando ocurrieron los hechos yo salía de casa a las ocho de la mañana y regresaba a las ocho el día que no había salido ruta larga o salía algún servicio de última hora, cosa que era muy habitual, Internet se cogió por mi compañera de piso, que tras larga lucha con este sistema corrupto tiene reconocida un 90% de minusvalía, entonces solo estaba claro que era absurdo buscar un trabajo que tuviera que desplazarse o, hacer cualquier esfuerzo, así que desde hacía seis o siete meses, teníamos una tarifa plana. En todas las televisiones se hablaba de las oportunidades de trabajo en Internet. Esa era entonces la consigna, el progreso y otros parámetros se miden o medían por el número de líneas de Internet en activo en un país. Yo mataba las escasas horas de espera entre servicios en algún cibercafé, actualizándome, aprendiendo de forma autónoma y sobre todo buscando información. Pero era tan analfabeto informático como el juez que recibió el informe de la policía de delitos informáticos de Valencia. Mas adelante nombraré algo sobre dichos informes, de los que tengo copia y sobre todo, del informe que la Guardia Civil pasó al juez, motivo del inicio de la causa, que ha llevado, despropósito a despropósito hasta la resolución del Constitucional. 

Cuando llegué a la caja de ahorros Ruralcaja en la calle de Jesús de Valencia había una cola en caja considerable, los clientes enfadados se quejaban de que se hubiese quedado sin efectivo a esas horas. Así que esa primera vez llegó pronto mi turno. La cajera, una mujer joven que soportaba mal la tensión, cuando le dije que comprobase si se había realizado algún ingreso en mi cuenta lo primero que me dijo antes de coger la cartilla fue que “porqué no me iba a otra sucursal”. Aquello me enfadó, aquella señora no tenía autoridad ni derecho a sugerir tal cosa, por lo que desde aquel momento actué por derecho, recabando información de la situación de mi cuenta sin darle explicaciones. Lo cierto es que desde que comencé a trabajar con MRW era habitual de aquella sucursal, quedaba mucho más a mano y tiene mejor aparcamiento que la de la calle Bilbao, los talones de MRW eran de esta caja de ahorros, y solía cobrarlos allí, siempre parecía que les costase darte lo tuyo, era ridículo ¿no? Sin meter la cartilla en proceso me informa de que la apertura retarda de la caja fuerte aun va para rato, que no tiene para pagar. Le digo que me da igual que quiero ver si me han hecho algún ingreso en cuenta. Más de veinte minutos después una señora mayor que tenía delante de mí me gesticula con fastidio al respecto de la espera cuando le están por fin dando su dinero y me sonríe al pasar. La cajera por primera vez introduce el número de mi cuenta en el ordenador y me dice que sí, que se ha hecho un ingreso, pero que está bloqueado. Le digo que necesito hablar con su superior y me contesta que me avisa cuando quede libre el despacho de su superior. Para la hipertensión entre otros te dan fármacos para orinar así que crucé la calle hasta una cafetería que pertenece ya a la plaza de Jesús.  Cuando regresé miré hacia el interior de la caja y no vi novedad, así que estuve fuera con mi compañera de piso. Me acompañó por si necesitaba algún testigo con el asunto del médico de la mutua y por que teníamos que hacer la compra de la semana. Cuando pasé por fin veo que se levanta la cajera y me apunta con un dedo, a lo que presto atención, pero no era a mí a quien se dirigía, sino al policía de paisano que se acerca, me enseña la placa y me dice que estoy detenido. Unos minutos después me esposan y se me llevan acusado de un delito de estafa.

Alonso Quijano