EL REINO DE LA CORRUPCION
Novela de Ciencia Ficción Sociológica

El presente y el pasado se entremezclan en el relato que de la vida social de un país ¿imaginario? hace el conductor a su joven acompañante durante el largo viaje de regreso a casa, después de una ruta comercial de varias semanas.
La acción se desarrolla en un futuro no demasiado lejano, en el que es posible vislumbrar rasgos característicos de nuestros días y nuestras sociedades.
Después de leerlo nos quedan claras muchas cosas que no debieran de ocurrir jamás. Pero, ¿no pasaron ya? ¿Es un simple novelista el autor? ¿Existe la verdad?

Autor: A. Quijano
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La falsificación del Estado de Derecho.

Por A. Quijano - 25 de Octubre, 2010, 0:31, Categoría: General

No existen leyendas legendarias en nuestra piel de toro que hayan arraigado en el acervo popular, más allá de El Quijote. Y eso ha sido con un ingente esfuerzo presupuestario de divulgación de una obra, escrita en un idioma que desde la fecha de publicación de su primera parte a principios de 1605, sin entrar en consideraciones sobre si existía ya la obra en circulación desde el año anterior,  ha evolucionado a lo largo de estos poco más de cuatrocientos años, como se espera de cualquier lengua viva, y debido a ello tiene una lectura pesada que pone a prueba la voluntad de acabarlo.

Resulta curiosísimo si nos acercamos al estudio de la idiosincrasia del Pueblo español desarrollada desde el mismísimo fin de la contienda, en 1939, fecha de la victoria de la sublevación fascista promovida y apoyada por Hitler y La Iglesia Católica, no desde 1936, año del Golpe Militar, sino desde al menos 1934 que existen documentos de contactos entre miembros de la CEDA y monárquicos con altos cargos nazis, junto a los que intrigaron y planificaron hasta que llegó el momento señalado, (se crearon empresas desde las que canalizar el apoyo a Franco, por ejemplo); advertir que la obra adoptada como “estandarte nacional” tiene a un pobre enfermo mental, absolutamente impotente e incapacitado para llevar a buen fin cualquier empresa que se proponga; su punto de vista está viciado por lo que hoy definiríamos como una “esquizofrenia paranoide”, alucina de forma natural, sin ayuda de hierbas, hongos, ni formulas magistrales, como protagonista.

Es evidente que en España el opio de la religión no era suficiente para adormecer las conciencias, el Pueblo entero se levanto contra la opresión económica al grito de “pan y libertad” a pesar, de las técnicas lobotomizantes de la religión católica, que perseguían la sumisión del Pueblo a los poderes económicos de la época, entre los que la misma Iglesia se encontraba como consecuencia de los siglos de robar las propiedades de los que la Inquisición quemaba, desterraba o mataba de inanición en una fría mazmorra, “el reo era responsable de su propio mantenimiento, así que depende de lo que le hubiesen expropiado, podía sobrevivir preso o no”. Y lo pagó muy caro. Fue por ello masacrado y mil veces torturado y humillado. Sus mujeres fueron violadas, encarceladas y a la que estuvo en ese trance embarazada, se le robó al hijo que llevaba en sus entrañas; la que tenía hijos de pecho se esperó a que pudiera ser alimentado por otras vías y luego fueron retirados de los brazos de sus madres. El destino de estos niños no se sabrá jamás. Lo herederos de Franco  no van a permitir que esa caja de pandora se abra y sin embargo, mientras ello no ocurra, aunque como esperan mueran los nietos litigantes, España no perderá su condición de país maldito. Las conversiones forzosas fueron impuestas por Ley y se obligó a dar los sacramentos católicos a los hijos. Y Vallejo-Nájera se convirtió en la piedra angular sobre la que giraría la cultura social en la que se basaría toda la doctrina a desarrollar para la doma del Pueblo vencido, un Psiquiatra Militar. A pesar de que le denegaran su petición de implantación de una nueva Inquisición, sus métodos fueron tan efectivos como lo que hoy vemos, “El Síndrome de Estocolmo Institucionalizado a la décima potencia”, el Pueblo español lame con cariño la mano de sus fieros torturadores de antaño.

Esto nos lleva a nuestros días, en los que asistimos atontados al desvelamiento paulatino de la verdad desnuda, el Pueblo español sigue siendo humillado y masacrado sistemáticamente. La vida tiene un precio que hay que pagar, y si no puedes pagarlo morirás de hambre y frío encadenado en la fría mazmorra. A la ilusión alucinógena del bienestar social le sigue de golpe la realidad, realidad de la que se avisaba incluso desde este mismo blog en relación a la burbuja inmobiliaria por ejemplo, era evidente para personas sin formación económica que el resultado sería una forma distinta de “corralito argentino”. Si, 500 familias al día pierden su hogar con un apaño entre bancos y jueces, mediante el cual el banco se queda directamente la casa subastada, como si de tercera opción se tratara, al cincuenta porciento del valor, catastral supongo. Con la desgracia de Couso, ganamos al genial Jon Sistiaga, efectivamente existen otras guerras en las que las victimas no caen por bombas o hachazos, sino por la sucia inmoralidad de nuestro gobernantes, que miran para otro lado mientras todo esto ocurre, el desgraciado expropiado debe seguir pagando la hipoteca. El hambre hace su aparición de nuevo, miles de familias se ven abocadas a la caridad, que no a los derechos sociales, a la caridad. Mientras con solo el cierre de un par o tres de fundaciones, moralmente miserables en su existencia, se podría dar un mínimo social de subsistencia a las familias en quiebra, pero, si se pretende que el Pueblo acepte los trabajos que hasta ahora hacían los inmigrantes sin papeles, no se puede hacer. Sin embargo la realidad es que esos trabajos no existen más que en sus fantasías de gobernantes en sus doradas torres de marfil; el que daba trabajo a los sin papeles, explotaba al desgraciado que caía en sus manos y, no pagaba seguros ni justificaba ingresos de rendimiento del trabajo, así que mucho me temo que esos trabajos son como los 800 o 1000 de Mr. González, no existen. Y como eso es todo lo demás de los números que tienen hechos para el Pueblo, burro flaco y sarnoso el Pueblo español, mientras todos ellos nadan en la abundancia y el despilfarro del dinero que no les pertenece, para miles de asuntos absolutamente menores. Las leyes no las hacen para el Pueblo, sino contra el Pueblo. En lugar de estimular el consumo interno pretenden que las empresas exporten para que las industrias se pongan en marcha, supongo que el futuro será que importen los niños de china programados ya para la sumisión total, porque a este paso la extinción es segura, además, se ponen las medallas despreciando a este tipo de Valladolid que se desmelenó en televisión en plan misógino, pero en la última ley laboral, la mujer pierde capacidad de acceder a su pensión varios puntos en relación al hombre, esto significa claramente que son exactamente iguales unos que otros, la diferencia está en el instinto de imagen. La imagen, y volvemos a Vallejo-Nájera y el Síndrome de Estocolmo, porque esto lo sienten igualmente las y los progresistas que se han rasgado las vestiduras con el tipo de Valladolid, mientras se administra menos anestesia en las dolencias cardiacas a las mujeres, “porque ellas aguantan más”. Los trabajos del insigne Psiquiatra con su más que manifiesta misoginia nos dejó una sociedad de mierda, con perdón, en la que todos, todos, nos arrastramos.

Al tan cacareado Estado de Derecho le han hecho nada más que a los solares urbanos cuando Franco visitaba la Capitanía General de Valencia, el vallado publicitario, dentro quedaba su miseria que repartía en forma de ratas por el vecindario. Cuatro años para sentencias ridículas de ridículos procesos. Abogados de oficio que se niegan verbalmente vulnerando derechos constitucionales sin derecho a réplica. Reos de años que no conocen a sus abogados. Corrupción política de la Justicia, quizá la más perniciosa para la moral del Pueblo administrado. Interpretación de las leyes de forma torticera e interesada según las ideologías personales del interpretador. Sentencias absolutamente dispares en cuanto a condena en un mismo supuesto. Y sobre todo, el hecho de que se siga administrando justicia bajo el formato inquisitorial en el que de forma casi sistemática se invierte la carga de la prueba y se cambia en pleno vuelo la tipificación del delito si se ve que con el inicial no tiene futuro las tesis del fiscal, hacen del Estado de Derecho un abstracto concepto solo útil para que el político de turno o el que sabe que no tienes medios ni económicos ni materiales para defenderte, lo esgrima como muestra de la infalibilidad del sistema. La falsificación de la democracia es una realidad empírica en España, desde el poder fascista se maniobró para poder cobrar las ayudas europeas sin por ello perder el control y la ventaja que los Vallejo le habían dado al sistema totalitario español sobre el vencido y castrado mentalmente Pueblo, y con un diseño artístico y enormemente técnico, se falsificó uno a uno todo derecho constitucional, es todo papel mojado en sangre, y al que le sobresale la cabeza de entre el resto, se le aplica su propia terapia de shock. El Estado de Derecho, es así un trozo de pastel en la boca del que lo esgrime, el sabe exactamente lo que dice y saboreando cada una de sus palabras dice eso de; “estamos en un Estado de Derecho”.

Banda de miserables. Miserables. Desgraciadamente dios no existe, lo debías pagar muy caro eternamente si así no fuera. Miserables.

 

La siguiente traducción es de un original en catalán, soy consciente de que es posible que su autor no quiera ser traducido. Algunos de los que fueron torturados por el anterior régimen, desviando su naturaleza a fuerza de golpes o atando las manos a la espalda como es el caso de los zurdos, se comportan como el niño maltratado que cuando es padre se convierte en mal tratador. Aun así si reconoces tu obra y tienes algún problema, en el blog hay una correo de contacto.

 

ANTONIO VALLEJO-NÁJERA Y LA PSIQUIATRÍA ESPAÑOLA

CIENCIA Y POLÍTICA

1. INTRODUCCIÓN

2. BIOGRAFÍA

3. SUS EXPRIMENTOS Y LAS CONSECUENCIAS DE ÉSTOS

4. VALLEJO-NÁJERA EN EL RECUERDO

 ________________________________________________________________

 1. INTRODUCCIÓN           

 El caso que aquí os mostramos fue dado a conocer en el reportaje emitido por TV3 Los niños perdidos del franquismo: La psiquiatría usada como medio de represión por el naciente régimen franquista durante la Guerra Civil y los años inmediatamente posteriores. El responsable de este hecho fue Antonio Vallejo- Nájera (1889 – 1960).

 2. BIOGRAFÍA

 Antonio Vallejo-Nájera (o Vallejo-Nágera, ambas formas son empleadas para referírsele) nació en el año 1889 en Paredes de Nava (Palencia), provincia integrada en la Comunidad de Castilla-León según el sistema autonómico instaurado a partir de la Constitución de 1978.

Vallejo-Nájera se licenció en medicina en la Universidad de Valladolid en 1909 y decidió ingresar en el cuerpo de Sanidad militar.

El Tratado de Algeciras (1906) dividió Marruecos en dos protectorados, uno español y otro francés. Para poder consolidar su dominio, España llevó a término una guerra colonial imperialista entre 1906 y 1926; la posesión de una parte de Marruecos era la manera de superar el trauma  por la pérdida de sus últimas colonias ultramarinas en Cuba, Puerto Rico y Filipinas en 1898. En esta guerra, donde actuó como médico militar, Vallejo-Nájera ganó bastantes condecoraciones, algunas por acciones bélicas.

En 1917, Antonio Vallejo-Nájera recibió el nombramiento de agregado de la embajada española en Berlín para formar parte de la comisión militar que tenía que investigar los campos de prisioneros de guerra. Terminada la I Guerra Mundial (1914 – 1918), Vallejo se quedó en Alemania, aprendió el idioma y a raíz de conocer las clínicas psiquiátricas, se inclinó por esta rama de la medicina; en Alemania, tradujo al español las obras de psiquiatras alemanes como Gruhle y Schwalbe.

En 1930, Vallejo-Nájera volvió a España, donde dirigió la clínica psiquiátrica de Cienpozuelos (Madrid) y al año siguiente fue profesor de la Academia de Sanidad Militar.

Al empezar la Guerra Civil Española (1936 – 1939), Antonio Vallejo-Nájera se adhirió al bando franquista, donde llegó a ser jefe de los servicios psiquiátricos militares de los sublevados así como coronel del ejército. En 1938, Franco aceptó la petición de Vallejo de crear un gabinete de investigaciones psicológicas para investigar las raíces psicofísicas del marxismo. Allí es donde Vallejo-Nájera hizo sus relevantes aportaciones a la Ciencia.

Terminada la Guerra, en 1947, fue nombrado profesor de psiquiatría de la Universidad de Madrid, cargo que ejerció hasta 1959; en 1950, Vallejo presidió el I Congreso Internacional de Psiquiatría, celebrado en París; al año siguiente, fue elegido miembro de la Real Academia de Medicina.

Antonio Vallejo-Nájera murió el 25 de febrero de 1960 en Madrid. Entre sus obras más de treinta libros propios así como traducciones al español, destacan: Propedéutica clínica psiquiátrica (1936), El caso de Teresa Neumann (1937), Eugenesia de la Hispanidad regeneración de la raza (1937), La locura en la guerra: Psicopatología de la guerra española (Valladolid, 1939), Literatura y psiquiatría (1950), etc.

 3. SUS EXPERIMENTOS Y LAS CONSECUENCIAS DE ÉSTOS        

 Como jefe del Gabinete de Investigaciones Psicológicas creado por Franco a petición suya en 1938, Vallejo-Nájera llevó a cabo una serie de experimentos para comprobar una hipótesis que ya había avanzado en otros trabajos suyos: la íntima relación entre la adhesión a las ideas marxistas y la inferioridad mental; si se confirmaba la idea de que la mayoría de marxistas eran sicópatas  antisociales, entonces, según Vallejo-Nájera, la solución consistía en aislarlos de la sociedad desde la infancia y, así, se conseguiría liberar al cuerpo social de esta peste de indeseables.

En ciencia, las hipótesis hay que probarlas mediante la experimentación; por eso, Vallejo-Nájera se dedicó a analizar dos grupos de antifranquistas:

 a)   Un grupo de miembros de las Brigadas Internacionales capturados por las fuerzas franquistas.

b)   Cincuenta mujeres reclusas de la prisión de Málaga.

 Según un artículo suyo publicado en la revista Semana Médica Española bajo el título Psiquismo del fanatismo marxista, el eminente psiquiatra español se proponía demostrar las siguientes hipótesis:

 a)   La inferioridad mental de los partidarios de la igualdad social y política o desafectos. En este contexto, desafectos deberían serlo todas las personas contrarias a Franco.

b)   La perversidad de los regímenes democráticos, que, al promover a los fracasados sociales con políticas públicas, favorece el resentimiento, cosa que no ocurre con los regímenes aristocráticos donde solo triunfan socialmente los mejores. Regímenes aristocráticos deberían serlo el III Reich y todas las dictaduras fascistas en la Europa de la época.

 Vallejo usaba el concepto de revolucionario nato, que debía referirse a una persona ya predestinada por su psiquismo a tener ideas políticas extremistas anti-sistema. Según él, el revolucionario nato tiene unas cualidades biopsíquicas y unas tendencias instintivas que, movidas por complejos de rencor y resentimiento tendían a trastocar el orden social. Además, había el imbécil social, un individuo dentro de una multitud de seres incultos, torpes, sugestionables, sin espontaneidad ni iniciativa que formaban la masa gregaria de las gentes anónimas.

El análisis de los Brigadistas Internacionales proporcionó a Vallejo la base para afirmar que los marxistas aspiran al comunismo y a la igualdad de clases a raíz de su inferioridad, de la cual, seguramente, tienen consciencia; y, por eso, se consideran incapaces de prosperar mediante el trabajo y el esfuerzo personal. Como un porcentaje elevado de marxistas debían sus ideas a la Prensa revolucionaria, resultaba obvio que la prensa diaria y el cine – La televisión entonces no existía- ejercía una poderosa influencia en personas de inteligencia media o inferior.

Pero en el análisis de los Brigadistas, se produjo un error de método. Los presos se dieron cuenta que el objetivo de las pruebas era demostrar que ellos eran subnormales – a pesar de ser marxistas, alguna intuición todavía la tenían- entonces, deciden cachondearse y se dedican a explicar toda clase de experiencias sexuales aberrantes completamente ficticias; por otro lado, algunos presos vieron las pruebas como el medio para evitar ser fusilados al día siguiente. Por lo tanto, los datos que Vallejo-Nájera recogía y comentaba con sus amigos y colegas de la Gestapo desplazados en España no se ajustaban ni mucho menos a la realidad.

 El análisis de las presas de Málaga, que tituló Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos delincuentes, muestra un deje claro psíquico de Vallejo-Nájera: su misoginia; quizás había tenido algún tipo de experiencia traumática con mujeres como por ejemplo una chica que le hubiera dado calabazas en la adolescencia, una mala relación con su madre, un complejo de Edipo no superado o quizás era homosexual y no se había decidido a salir del armario. En fin. Alguna explicación tendrá la Ciencia para encontrar el motivo que debió llevar a Vallejo-Nájera a afirmar que la activísima participación del sexo femenino en la revolución marxista se explica por su característica fragilidad del equilibrio mental. Cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer, entonces se despierta el instinto de crueldad hasta unos extremos inimaginables al carecerle las inhibiciones inteligentes y lógicas. Decididamente, habría que hacer un estudio de las relaciones de Vallejo-Nájera con las mujeres.

En las conclusiones sobre estos experimentos, Vallejo-Nájera se limitaba a repetir las ideas que había expresado en 1937 en su libro Eugenesia de la Hispanidad y regeneración de la raza. El tema central de este interesante trabajo de ciencia psiquiátrica era que la raza hispánica había degenerado a raíz de siglos de haberse mezclado con judíos conversos -¿podía estar seguro Vallejo-Nájera de quienes eran sus antepasados de la época medieval?-. Por eso había que aplicar uno de los más significativos adelantos descubiertos en la Alemania nazi: la eugenesia, es decir el exterminio de los considerados inferiores orgánicos y psíquicos, una idea espartana,  según lo afirmaba el mismo Vallejo, que gracias a Nietzsche se había recuperado. Vallejo no se veía con corazón de llegar a la eliminación física de los indeseables y, por eso, se limitaba a proponer de recluirlos en asilos, prisiones o colonias con separación de sexos.

La consecuencia más trágica de las teorías de Vallejo-Nájera fue la separación de niños de sus familias. Según las fuerzas franquistas iban conquistando territorios, se iba enviando a la prisión personas vinculadas con el régimen republicano.

Las mujeres eran encerradas con sus hijos, ahora bien, en las prisiones, auténticos campos de exterminio donde las malas condiciones higiénicas y alimentarias provocaban una gran mortandad sobre todo de criaturas, los niños solo podían estar hasta los 3 años y, además, durante este periodo, se limitaba al máximo el contacto de las madres con sus hijos. Pasados los tres años de edad, si la mujer no tenía a nadie a quien confiar el niño, éste podía acabar en un orfelinato del Asilo Social o bien acogido en una institución religiosa y, entonces, la familia acostumbraba a perderle el rastro. Esta práctica fue legitimada científicamente por los descubrimientos de Vallejo-Nájera sobre la personalidad de los marxistas; Separando a los críos de sus familias se conseguía que no propagaran la tara mental del marxismo. 


 4. VALLEJO-NÁJERA EN EL RECUERDO

Más de cuarenta años después de la muerte de Antonio Vallejo-Nájera, ¿qué nos queda? Pues una entrada en la Gran Enciclopedia Rialp editada en 1991 donde se nos presenta una biografía revisada. No se hace ninguna referencia a los experimentos psiquiátricos que llevo a cabo durante la Guerra Civil, en la mención de obras suyas no se mencionan ni Eugenesia de la Hispanidad y regeneración de la raza, ni La locura en la guerra: Psicopatía de la guerra española. Y así se obtiene una visión neutra, más bien positiva de alguien comparable con el tristemente conocido Dr. Menguele, célebre por sus experimentos con reclusos de los campos de exterminio. Claro que este revisionismo se encuentra con un problema: En la entrada de la enciclopedia Rialp sabemos  que en 1931, Vallejo fue nombrado profesor de la Academia de Sanidad Militar, y en 1947 profesor de psiquiatría de la Universidad de Madrid. ¿Qué fue de la vida de Vallejo-Nájera durante los dieciséis años transcurridos entre 1931 y 1947?, parece como si durante este periodo, Vallejo hubiera estado dentro de una especie de agujero negro.

Este artículo al mencionar el nombramiento de 1947 precisa que Vallejo fue el primer catedrático numerario de psiquiatría de la Universidad española. Esta información, cierta, hay que situarla en su contexto.  Acabada la Guerra, se produjo la depuración de los cuerpos docentes en todas partes del Estado, así como mucha gente huyó al exilio; en el campo de la psiquiatría, brillantes figuras en tiempos de la República padecieron la represión franquista: El Dr. Sacristán fue depurado y destituido, el Dr. Lafora tuvo que exiliarse y el Dr. Olivares fue primero apresado y, después, depurado. Entonces, se comprende por qué el honor de ser el primer catedrático de psiquiatría en España correspondió a Vallejo-Nájera.

No es éste el único recuerdo a Antonio Vallejo-Nájera; en su pueblo natal, Paredes de Nava (Palencia) hay una plaza con su nombre. De hecho, esta denominación no desentona mucho con una nomenclatura donde aún figuran grandes personajes de la historia como por ejemplo el generalísimo Franco, los generales Queipo de Llano, Mola, Cabanellas o bien otros personajes sociales como por ejemplo José Antonio Primo de Rivera o Calvo Sotelo. Una muestra más que en España el régimen franquista no es una experiencia condenada como lo es en Alemania el nacismo, tal como la existencia en Madrid de una estatua del caudillo. El PP no condena el franquismo, y durante los catorce años en el poder -de 1982 a 1996-, el PSOE no ordenó nunca la retirada de todos los símbolos franquistas.          

 Es evidente que esto se escribió durante el mandato del corresponsable de las masacres en Irak, Aznar. Ahora hay una ridícula Ley de Memoria Histórica realizada baja la forma de todo lo demás aquí en España, la falsificación de la verdad.

Alonso Quijano


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