EL REINO DE LA CORRUPCION
Novela de Ciencia Ficción Sociológica

El presente y el pasado se entremezclan en el relato que de la vida social de un país ¿imaginario? hace el conductor a su joven acompañante durante el largo viaje de regreso a casa, después de una ruta comercial de varias semanas.
La acción se desarrolla en un futuro no demasiado lejano, en el que es posible vislumbrar rasgos característicos de nuestros días y nuestras sociedades.
Después de leerlo nos quedan claras muchas cosas que no debieran de ocurrir jamás. Pero, ¿no pasaron ya? ¿Es un simple novelista el autor? ¿Existe la verdad?

Autor: A. Quijano
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Junio del 2009

La Filosofía Marey

Por A. Quijano - 30 de Junio, 2009, 23:39, Categoría: General

Esta y no otra es la química orgánica filosófica que ha sustanciado la  transmutación sufrida por todos los estamentos oficiales que tienen trato directo con la administración del pueblo español. El Administrado, que es el nombre con el que se nos trata por parte del funcionariado, es solo eso, alguien al que se le va ha aplicar la norma, sin paliativo alguno, eso al funcionario de turno lo trae a la fresca. Y el apelativo, ayuda a tomar distancia al que aun necesite de ella. No tiene importancia alguna como le vaya ha afectar a tu vida, nadie se va ha parar ha buscar una forma menos cruenta; no importa si te va la libertad o la vida; la hacienda o la perdida de un hijo. La administración funciona como una trituradora de basura que todo lo hace desaparecer sobre miles, cientos de miles de casos sobre los que no hay posibilidad de detenimiento por parte de medio de comunicación alguno, estos que de niño pensabas eran el cuarto poder. Miles de desahucios inmorales. Miles de muertos por listas de espera manipuladas. Miles de sentencias sobre casos que no debieran haber llegado a nada pero, una vez puestos en marcha, nada es capaz de parar. Sobre todo si algún funcionario realiza algún acto de mala fe, o su trabajo es vocacional.

El sistema es ingobernable una vez puesto en marcha.

“_Hey, qui ont le mauvais homme. Qu'est-ce qu'un représentant du commerce. Cela n'a rien à voir avec l'ETA”_

 _“Oiga, que se han equivocado de hombre. Que es un representante de comercio. Que nada tiene que ver con ETA”_

_” ¿Qué más da? O los sueltan antes de 48 horas o lo ejecutaremos”_

¿Cuándo comenzamos a andar el camino que nos trajo hasta aquí?

A Marey lo raptaron el 4 de diciembre de 1983, fue el primer caso firmado por el GAL. Muchos comenzaron esta andadura el 28 de octubre de 1982. Otros en octubre de solo un año después, 1983, con la decisión de enviar a cuatro policías a raptar a alguien relacionado con ETA a Francia. Luego vino lo de Lasa y Zabala. Tortura sangrienta y crimen de estado sucio y deleznable, y otros veintitantos muertos más.  Este estado de la situación se dilató hasta julio de 1987 en el considerado el último atentado de los Grupos Antiterroristas de Liberación con el asesinato por disparos de Juan Carlos García Goena. Aunque el atentado no fue reivindicado, los detenidos acusaron al GAL de haberlo ordenado. El asesinado no tenía ninguna relación con ETA ni con su entorno. Todos ellos fueron muertos olvidados, nadie pidió responsabilidades, como tampoco interesó remover a los anteriores muertos a 1982. El único objetivo era poder gobernar sobre el lobotomizado pueblo español. Y conseguido el objetivo, el negacionista Aznar, negó, valga la redundancia la desclasificación de los papeles del CESID, que hubieran supuesto un verdadero baño, de mierda.

Es pura química orgánica.

Y tuvo que llegar el negacionista Aznar y su convencimiento de que el pueblo español jamás los dejaría alcanzar el Poder, que durante cuarenta años habían controlado en este triste país, para manipular las conciencias, y entregarnos la cabeza del príncipe del proyecto de la Social Democracia Alemana y el Departamento de Estado Americano para la España que su hombre, Franco, había controlado hasta entonces, la cabeza de González. Casi una década después del último muerto por los GAL, posiblemente detenidas las operaciones por la detención en 1988 de Amedo y Rodríguez, no por arrepentimiento alguno.

En 1982, nos robaron el derecho a la dignidad moral y a la verdad. Sustituyéndola por la verdad metafísica, teologal, que todo lo subjetiviza según cual potentes son los medios que la difunden y la glosan. Y con la misma miseria moral que vendieron libros de compra obligatoria para las familias todos los años, cambiándoles todos los años las comas de sitio y alguna cosilla más, Editorial Santillana en vida de Franco, y ya enterrado. Nos metieron la falsa democracia. Seria buen ejercicio de investigación saber cuantos de los primeros socialistas de la democracia no tenían un pasado franquista, falangista, carlista, opusdeista, o clerofascista. Y esta es la Sociedad resultante.

Es cierto que ellos no habían creado nada nuevo. Aquel mismo año de 1983, salio a la luz que un jefe de seguridad de Fraga Iribarne era nada menos que Rodolfo Eduardo Almirón, jefe operativo de la triple A argentina. Que no tenía nada que ver en su enunciado con la española AAA, Alianza Apostólica Anticomunista. Excepto los métodos de Terrorismo de Estado que, fundada en 1976, un año después de que Almiron y el fundador de la triple A argentina José López Rega se exiliaran en España, como otros cientos sino miles de asesinos nazis y fascistas puestos en fuga en otros países, causó 11 muertos y 22 heridos, formada por elementos civiles, policías y militares. Fernando Lerdo de Tejada podría estar entre nosotros hace lustros. Tal es el funcionamiento real de la cosa en España. ¿Cuántos periodistas han perdido su medio de vida por divulgar lo que no estaba bien visto divulgar? Pero, esto es así durante el franquismo, durante la transición, y ahora. Los temas tabú siguen siendo similares. Y hay informaciones que son cercenadas o maquilladas incluso en la era de Internet, que hace imposible la ocultación real. Real, vaya palabra, real. Un millón de euros al mes, bueno casi, 750.000 euros al mes hacen que cualquiera desee seguir siendo español. “todos los que estamos aquí tenemos fe en la sociedad española”. Claro. Y conocemos eso de la zanahoria y el burro.   

Nuestros periodistas critican a Irán. Pero el que una manifestación por la reivindicación de trabajo, por ejemplo, o por reivindicar los derechos civiles, pueda ser prohibida por un gobernador civil, nos pone en el mismo sitio que los Ayatolas, y aquí no se llega a más por que 70 años de represión animal y prensa destructora nos ha hecho cobardes a la fuerza. _”¿De que comerán la mujer y los hijos si caigo en la cárcel? ¿Le meterán los dedos en el culo cuando vaya a verme?”_ No es necesario matar físicamente a nadie si está al límite de su resistencia anímica y moral. La zafiedad y la corrupción moral que todo lo ha impregnado durante 70 años, se ha adueñado de todo.

Las leyes cubren todo el abanico de posibilidades represivas a espaldas de las pantallas de las televisiones, los profesionales por la cobardía de perder sus puestos de trabajo y los directivos por el delicado tema de las concesiones arbitrarias, no solo de diales y frecuencias, propiedad de los Estados, también de los millonarios paquetes publicitarios de Estados de distinta jurisdicción, y mastodónticos partidos políticos, saco sin fondo de corrupción y millones y millones de euros, que unos se quedan aquí y como en los últimos escándalos que afectan al PP, otros se van, presuntamente, a paraísos fiscales. Que cínica catadura moral.

Y el que es pillado así en una manifestación declarada ilegal por la sola voluntad de un individuo, u osa exigir que se cumpla la ley por sí solo en algún tema socialmente delicado, el abanico de leyes que se le puede aplicar es amplio y de consecuencias contundentes para pueblos llevados a la extenuación económica. Alguien te puede condenar ha estar dos o tres años esperando sentencia. Tal funciona, un policía o un juez instructor te puede condenar a pasar años de tu vida cogido por la nariz, solo dando su opinión sobre la integridad de alguna persona o empresa, el opina que eres culpable y sin prueba alguna de tu culpabilidad cerrarán tu empresa o te crearán el daño que la ley marque en forma preventiva hasta que un juez decida. Es un poder absoluto que puede manejarse de muchas formas en una sociedad no depurada jamás de sucios vicios fascistas.

 Habría que ver manifestaciones pidiendo temas tabú en las calles para ver como se comportarían nuestras disciplinadas fuerzas públicas; habría que ver que ordenes recibían, quiero decir, los de uniforme las cumplirían seguro. Seguro. Hay promulgada desde hace años una “Ley del Gran Terror”, para los desgraciados que se atrevan hacerse notar reclamando sus derechos humanos. Es un Gran Terror oculto, sin testigos. Criminalización total. Cárceles masificadas para inocentes indefensos ante sistemas demócratas solo de imagen, en los que toda ley de derechos humanos es papel mojado y se da larga miseria económica a los incautos. “Ingenuos niños avanzan y el terreno está minado”. Es una farsa absoluta que todos los funcionarios implicados y profesionales actuantes conocen. Pero da igual, es la Filosofía Marey.      

El último atentado de estos grupos en suelo francés, grupos a mitad de camino entre neo-nazis y escuadrones de la muerte, fue en Paris, sobre la persona de un exiliado beneficiado de la amnistía del 77, Xavier Aguirre fue asesinado a tiros en la cercana fecha, “cercana a octubre de 1982”, de abril de 1981. Y fue firmado por el BVE, Batallón Vasco Español.

En estos días que ya tenía yo la mitad de este artículo en mi cabeza, ETA ha vuelto a matar, ha vuelto a acertar un objetivo, por que ya lo habían intentado y habían fallado. La imagen de fortaleza de la viuda da una idea de lo que se vive en Euskadi todos los días. Yo he montado andamios en una central nuclear. La profesión de la victima hace intuir que sabía donde estaba y cuales los riesgos de tan brillante hoja de servicios y donde los prestaba. Ello no minimiza la impotencia, el dolor. Y el comunicado, ¡como se puede ser tan obtuso! Tan solo la lógica de la desesperación o la lógica de la destrucción total pueden llevar a comunicados como el último de los descerebrados que llevan cincuenta años justificando la represión para su pueblo. Desde los primeros  estados de excepción en las provincias del norte. Entre estos y los muchos GAL que desde 1975, con el primer atentado firmado por ATE, Antiterrorismo ETA, hasta el último, por el momento, GAL, han obcecado a los que han tenido algún motivo para esgrimir la represión y la demostrada, entonces, tortura, haciendo así justificable a ojos de muchos débiles mentales y a los de no menos manipuladores sociales del descontento y la frustración, de  todo. Todo, destrucción de la riqueza del pueblo inocente, coches, viviendas. Todo, las vidas de todos. Solo la locura de la sinrazón puede llegar a estos extremos. La locura de la sangre. Del perro rabioso.

Hoy ha salido la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que da por buena la ilegalización de Herri Batasuna. Estoy convencido de que sin intereses bastardos, que rendían mejor vasallaje a las políticas represivas del Estado español, con todo un ejército detrás, que al Pueblo vasco, la historia se hubiera podido cambiar. Hacer política con sangre en las manos solo se permite al que tiene el poder reconocido, más en los tiempos de globalización que vivimos. Maquiavelo sería una lectura recomendable aun hoy. Procede estudiar un cambio de guardia, con la violencia, no solo estáis sacrificando ha descerebrados que evidentemente no sirven para otra cosa que como carne de cañón o presidio. También el bienestar de vuestro pueblo y un futuro en paz.  

Es pura química orgánica. Estar en la OTAN y nuestra aportación a combatir el terrorismo internacional ha cambiado nuestra relación con el entorno cercano, y en medio de la más fructífera relación que jamás haya existido con los servicios de información franceses, y vete tu a saber cuantos más, y por supuesto con las fuerzas de seguridad francesas. Leo la gran capacidad, la gran competencia profesional de nuestros responsables de seguridad nacional, al descubrir un zulo en Pindères, por casualidad. Y el aborto de una espectacular fuga de película, con helicóptero, de uno de los que atentaron contra el Rey, creador y guardián de nuestra democracia. En una rocambolesca historia de vehículos “balizados” en territorio francés, sin autorización judicial francesa y seguimientos no autorizados por juez alguno. Y para rematarlo se pone en evidencia a todos los medios de comunicación que se hacen eco de lo que pretendía ser la tapadera del escándalo de Pindères, la rocambolesca fuga. Es pura química orgánica.  

La incompetencia de todos los antecesores en el cargo, desde 1975, es lo que ha agangrenado a parte de la sociedad vasca. ¿Quién puede dejar de pensar con vergüenza y desprecio en los generales que hicieron posible la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial y sus millones de muertos y mutilados? Ineptos sanguinarios. No dejamos de ser Administrados.

Pensábamos que llegaría un día que podríamos exigirles su condición de administradores, y nada más que administradores, sin mordidas de derecho, ni derecho a dogmatización alguna. _”Esto es lo que hay para el bien común y vuestra misión es administrarlo con justicia y respeto. Y pondréis medios para que se sirva al pueblo seguridad, justicia e igualdad con los medios que la ciencia haya hecho avanzar”_.

Pero no va a ser así. Con lo que ha avanzado la ciencia solo se les ha ocurrido formas de someter al Pueblo a sus voluntades con la colaboración entusiasta de todo tipo de científico de corte mental “ario”, hay que recordar que el grueso del partido nazi en Alemania estuvo formado por médicos, fácilmente reconocibles en algunos de sus textos mas negros, y en la España del sanguinario Franco, también, y próceres de las ciencias y las letras. Con los bienes de todos han financiado sus arsenales y sus guardias pretorianas y han sacado leyes para que los que administran sus territorios expriman y saqueen a sus habitantes y financien a sus propios pretorianos. El Defensor del Pueblo está saturado de denuncias contra las policías locales. Y todo el aparato del Estado, en fin, está obsesionado en mantener absolutamente sumiso a un Pueblo, el español, al que nadie ha respetado. Todo el que ha llegado a metido sus leyes para que el Pueblo las cumpla, pero solo para el Pueblo. Las leyes que ellos tienen la obligación de cumplir, según los obliga los tratados internacionales sobre derechos humanos que tienen firmados, y las propias leyes de la decencia moral, son hábilmente violados en la intimidad, sistemáticamente.  Las leyes de la decencia moral existen.

Aunque ninguno de ustedes las conozca.

Es la Filosofía Marey.

A. Quijano



http://www.elconfidencial.com/cache/2009/06/17/espana_22_rubalcaba_escandalo_guardia_civil_francia_pelicula_espana.html

 

http://www.elmundo.es/nacional/gal/marey/victima.html 

 

http://www.elmundo.es/papel/hemeroteca/1996/05/28/nacional/113899.html

 

http://www.elpais.com/articulo/espana/MAYOR_OREJA/_JAIME/BAREZ/_LORENZO_/GUARDIA_CIVIL/GOMEZ_DE_LIANO/_JAVIER/GRUPOS_ANTITERRORISTAS_DE_LIBERACION_/GAL/CASO_LASA-ZABALA/elpepiesp/19961115elpepinac_12/Tes?print=1

 

http://www.javierortiz.net/ant/otrasvoces/iruin.htm

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Grandes y Rojas

Por A. Quijano - 24 de Junio, 2009, 1:22, Categoría: FICCION

La noche había refrescado lo suficiente como para dejar un ambiente acogedor, y las palmeras, con el ligero siseo de sus ramas al compás de la leve brisa que se había levantado al caer el sol en el mediterráneo occidental, parecían aportar su sonido al relajante momento sobre la hamaca en la playa.

 Gepeto estaba solo. Siempre estaba solo. Estos momentos eran por los que merecía la pena seguir enrolado en el espectáculo ambulante con el que viajaba desde hacía ya cinco años. Esto era ahora su vida. Cuando el tiempo se estropeaba en la Península, para septiembre, viajaban a Las Afortunadas. Viajaban en un carguero. Desconocía los detalles. El bribón del jefe estaba emparentado o algo parecido, pensaba él, con un armador. Y viajaban las 17 personas que formaban el espectáculo, con sus pertrechos embalados en contenedores metálicos como los TEU, pero mucho más pequeños, que se anclaban y camuflaban en puntos estratégicos de la cubierta.

 Primeros de agosto en las playas levantinas. La noche era espectacular, la ausencia de luces artificiales había poblado el cielo de estrellas y cometas. 55 años. Pronto celebraría su cumpleaños. Pensaba como celebrarlo y a cual de las chicas del espectáculo erótico invitaría esta vez. Quizá era momento de probar algo nuevo, en el show cabían otras posibilidades. Se sorprendió a sí mismo pensando de esta forma. Por su mente fueron desfilando para su asombro las veces que había obligado a un detenido a desnudarse con el pretexto de que no pasasen nada al calabozo. Recordó la excitación que aquello le producía, no era… masculina. Si su recto padre se lo hubiera imaginado siquiera. Tuvo que ingeniar un sistema impermeable para no manchar los pantalones.

 Con el tiempo siempre buscó una excusa para quedarse al control del calabozo y en los tiempos de descanso, cuando los calabozos se vaciaban cada noche, él se quedaba allí. Una noche, observó algo que se movía por entre las mantas, ocupaban todo un modulo del calabozo, se acercó y con la punta de la defensa levantó un extremo de un paquete de mantas. Como si hubiera saltado un resorte 20, no, 30, 100 cucarachas rojas más grandes que el pulgar de un gorila macho corrieron en todas direcciones, paredes incluidas; pronto estuvieron en el techo, alrededor suyo, sobre él. Sintió casi de nuevo su tacto frío. Fue increíble. Cogió una caja de cartón del tamaño algo mayor que las de zapatos y durante las dos horas siguientes, entre descargas incontrolables de placer como nunca antes había conocido, llenó la caja de cucarachas rojas, mas grandes que el pulgar de un gorila macho. Le puso una gruesa goma de caucho a la caja y salió en busca de su coche. Casi no tuvo fuerzas para responder al compañero de guardia en la puerta de atrás de la vieja comisaría, cuando le preguntó que hacía allí todavía.  

 Había pasado ya casi una década. Su crisis de identidad duró algo más de tres años, durante los cuales, fue perdiendo una a una todas las cosas que había conseguido a lo largo de su vida, al mismo tiempo que descubría uno tras otro los rasgos de su verdadera identidad. Afortunadamente la suerte y la sangre fría con la que se había comportado frente a familiares, amigos y compañeros hicieron que nadie descubriese quien era.

Con la debilidad extrema que sus largas sesiones con sus amigas rojas, más grandes que el pulgar de un gorila macho, le ocasionó, consiguió un excedente, primero físico, luego físico y psicológico. Al tiempo que realizaba largos viajes, para recobrarse, decía a la familia.

En el transcurso de uno de estos viajes, no regresó. Fue en aquel viaje que conoció al bribón de su jefe. Ambos buscaban algo prohibido en los suburbios de una de Las Afortunadas, y lo compartieron. Luego descubrieron que eran casi almas gemelas. Y se contaron sus habilidades.

Podía verse con claridad meridiana los cráteres de la luna. Los cometas se sucedían a cortos intervalos y Júpiter, en Sagitario, competía con la cercanía de la luna con llamativos destellos, anulando prácticamente a la constelación de Escorpio, que apenas dibujaba sus tres colas.

 

Tendría que hacer algo con su show, no se le ocurría como innovar, y aunque él era el único showman que desplegaba el gran espectáculo de las cucarachas rojas, más grandes que el pulgar de un gorila macho, amaestradas, el se debía a su público. Tenía que idear una forma de innovar. Pensando en esto se quedó dormido y como siempre que esto ocurría, comenzó a soñar con el tacto de sus amigas por todo su cuerpo. Pronto comenzaría a estremecerse, se pasaría sus próximas horas en éxtasis.

 Alonso Quijano

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Destinos distintos

Por A. Quijano - 7 de Junio, 2009, 21:21, Categoría: General

Es difícil realizarse un psicoanálisis a uno mismo. Hay personajes reales como Woody Allen que han construido su vida en torno a esta figura poco practicada por los españoles. El español es más propenso ha hacerse psicoanalizar y que le digan quien es, es lógico, tras 70 años del imperio de la psiquiatría oficial, coautora junto a Franco de la idiosincrasia social, en lo político, en lo económico, en la racionalización mediática a la que es sometido el español por todos los mass media, que fuera del enfrentamiento doctrinario afín a este o aquel partido político, o grupo de presión con sus ahora descaradas tomas de posición, (la socialización de la cultura que a supuesto Internet los ha hecho transparentes, aunque aun muchos grupos y partidos siguen sacando réditos políticos del analfabetismo y el miedo irracional, a abstractas creencias supersticiosas, inherentes al temor atávico de todo ser vivo a la muerte, esa transparencia los incomoda y miran a las cámaras como el que se sabe cogido) no difieren en cuanto al trato patriarcal a las masas.

(Has sido malo. Papá te pondrá una multa que te desplumará. Por tu bien, por que te cuidamos, te vamos a mantener 25 años en continua situación de alerta, por que sabemos donde estas en cada momento de tu vida. Ha saber a cuantos españoles torturan de esta forma personalizada.) Mi padre en algunos momentos duros de su vida tenía la obsesión de que los de los telediarios podían vernos desde las pantalla. Por ejemplo. Y esta situación lejos de tener una solución de continuidad se irá reforzando por que es de alto rendimiento para los objetivos de nuestros captores. Mantener constreñida la libertad de decisión del individuo a las necesidades de mantenimiento de los lujos de las castas superiores, no importa si de tinte capitalista o comunista, de anarcosindicalista o republicanonacionalista, es imprescindible para que puedan seguir viviendo a su ritmo de gastos. Siempre serán ciudadanos preferentes.

 

Tras más de setenta años desplumando y sometiendo al pueblo a sus necesidades lucrativas, hemos llegado al estado de la subvención. Vivirás en la miseria pero comerás, de momento. Mientras los arsenales están hasta la bola de bandera. Y los perros de la guerra, que ahora lo tienen más fácil que nunca “en el día de hoy, cautivo y desarmado…” están listos para cuanto sea necesario.

 

Hace ya algún tiempo que lo comenté de pasada en otro articulo. Mi condición es la de haber sido victima de la institucionalización

siquiátrica de mi padre durante y después del franquismo. Mis experiencias de niño cuando me llevaban al hospital psiquiátrico Padre Jofre a visitar a mi padre durante sus ingresos forzosos, me marcaron profundamente y me estigmatizaron de tal forma que durante décadas cuando iba por la calle, bien fuese en mi ciudad de residencia o viajando en busca de trabajo y descanso, aunque fuera transitorio, de mi realidad personal y mi carga mental, tenia un imán especial para atraer a todo tipo de colgados por cualquier circunstancia. 

 

Pobre viejo. En sus estados más febriles parecía peligroso, pero solo era un pobre hombre al que dieron las primeras descargas eléctricas en tiempos de minas de carbón en Puertollano. Jamás he conseguido  ningún informe suyo. A pesar de haberlo buscado incluso con cierta insistencia en el Archivo de la Diputación de Valencia, que ocupa el espacio que ocupara el antiguo, siniestro, a mi recuerdo, hospital psiquiátrico. Estuve tres o cuatro veces allí y al menos un par de veces en el hospital en el que lo trataron en la última fase de su enfermedad pulmonar, en Portacoeli. La última vez que lo ingresaron fue en 1980, en el, nuevo entonces, Psiquiatrico de Bétera, de allí, supongo que bajo los efectos de algún cóctel de fármacos absolutamente incapacitante de los que le metían, se les escapó y estuvo algún tiempo desaparecido, lo buscaron amigos y vecinos y por fin apareció desecho por el sol y por lo que había bebido o comido en aquel estado, poco tiempo después lo enviaron a casa desde Portacoeli, supongo que a morir a su casa, por que así fue. Comenzó  a sacar sangre de los pulmones y ya no salio de La fe, donde lo llevé de urgencias. El mayor de sus hijos, de tres, que era yo, tenía 20 años, le llevaba 10 años al siguiente. Pero yo ni siquiera participé en su búsqueda, diez años de recuerdos de psiquiátricos, miserias, represión policial fascista desde dentro de mi propia casa, habían acabado con mi integridad. La sociedad para mí era algo sucio de lo que había que escapar como fuera, aunque fuera bajo los efectos de las drogas. Mi acto de amor supremo, dos años antes, había sido obligar a la única persona que hubiera podido salvarme de la aniquilación mental en la que me encontraba, a olvidarme, olvidarme para siempre, como si los tiempos pasados a lo largo de dos largos años, que habíamos compartido a trozos, no hubieran existido jamás. Poco después de la muerte de mi padre me visitó en Valencia. Nos vimos una hora y se fue, no teníamos nada de que hablar. Mi miseria era solo mía, aquello no era compartible. No creo que ella pueda llegar a entender nunca por qué tanto desprecio cuando ella, entonces, había sido la única persona que me había ayudado a vivir. Ella no merecía mi miseria. Y no supe hacerlo de otra forma. Ya nunca podré abrazarla y llorar.

         Me estuvieron mareando hasta que me agotaron, no solo no saqué ningún documento, sino que fui perseguido por individuos de paisano, muy agresivos en su hacerse notar. Hubo incluso un episodio en el que coincidí en el bar, donde parece que frecuentaba uno de los antiguos celadores del psiquiátrico, a los qué les mantienen allí un puesto de trabajo, (es curioso por que el bar era o es, no lo sé, hace tres o cuatro años de esto, propiedad de un antiguo compañero de colegio, en un colegio para pobres, en el que en 1971 aun se obligababa con la fuerza de la fusta a cantar el himno fascista con el saludo nazi; no nos saludamos, no había motivo para avergonzarse; posiblemente el pensase que sí, de niño pasaba a su casa y conocía a su madre, ¡psiquiatras de mierda!). El celador, un hombre bien cuidado para su edad de entre 55 0 60 años, había estado un poco suelto de lengua un día que conseguí llegar a ser atendido por una persona del Archivo Histórico, sito en el lugar que ocupara el viejo psiquiátrico. Poco antes de que esta llegase andaba por allí ex-celador colocando sillas, se interesó por mi permanencia allí y le comente que mi padre había sido interno del viejo psiquiátrico y buscaba información, y me pareció que la conciencia le gastaba malas pasadas; habló de manejo de maquinas eléctricas muy de aquella forma de  (“yo las manejaba” o “yo las vi manejar”). Y es cierto que aquel artilugio atroz, que rompía columnas y huesos varios si se tenía mala suerte, inventado y puesto a punto en mataderos de cerdos por Ugo Cerlleti, era habitualmente usado por asistentes y celadores, y no por médicos especialistas. La mayoría no se recuperaba jamás del terror paralizante de que dos o tres energúmenos te cogieran a la fuerza, te inmovilizaran y te friesen la sesera con violentas descargas que rompían dientes y acercaban al reo a la agonía de la muerte. Por que ese es el efecto que causaba en la victima; el inconsciente de la victima sentía una experiencia tan cercana a la muerte, que en teoría, el instinto de supervivencia ejercía una acción terapéutica, según escritos dejados por el mismo Cerletti. En España este método lo probaron todo tipo de enfermos, psiquiátricos y no psiquiátricos, homosexuales, lesbianas, etc.  Pero no eran pacientes, eran reos del fascismo más atroz, el que lo hace por tu bien. Y una tarde que lo cogí tranquilo con su cerveza, al ex-celador, en el bar de mi ex–compañero de colegio, se asustó. La zona tenía interés para mí por que estaba aprendiendo a usar Internet en los ratos muertos entre servicios, entonces era conductor de servicio urgente, y enfrente del bar había un locutorio, se aparcaba medianamente bien y tenía una buena situación en la ciudad, frente a la nave del lado este del antiguo psiquiátrico. El tipo se asustó, me recoció de mi visita a su puesto de trabajo. Pronto aparecieron dos tipos que se hicieron visibles para los dos, uno de ellos se apoyó en la barra entre el y yo. El ex-celador no se acabó ni la cerveza y hasta mi ex-compañero de colegio notó algo raro y me miró mal. Realmente fue una movida extravagante, no lo culpo, hubiera podido parecer que estaba acosando sexualmente a aquel individuo dado su comportamiento.  Yo aun me tomé mi consumición con desprecio absoluto a aquellos dos fantasmas, estoy acostumbrado desde hace más de 25 años a episodios parecidos, y me marché; el locutorio estaba cerrado, no era un negocio. Hoy pocas cosas lo son, el giro hacia un sistema financiero de corte fascista hacia indispensable desplumar a la gente, para poder darle caros créditos. Está todo muy bien estructurado, el Estado te retiene efectivo que luego te devuelve para que necesites del financiero, que es su aliado en todo esto, es evidente, ahora están vaciando entre los dos las arcas públicas con una suerte de nueva figura, el Capitalismo Socialista, que consiste en vaciar las arcas del Estado para hacer fuertes a los que han creado el problema con sus sucios manejos, al sistema financiero, heredero real de todo lo expoliado al Pueblo español, que después de estar recluido en el campo de concentración que fue España durante cuarenta años, ha pasado ha estar en libertad vigilada. Con fuerzas secretas con poder para manipular cuanto sea necesario, para que todo siga igual ¿En las entradas de Valencia hay cámaras de control de accesos? El 31 de mayo de 2007, en la calle de Jesús, a escasos cincuenta metros del viejo psiquiátrico, hoy convertido en Archivo Histórico, me ocurrió otro percance, pero este lo contare otro día de menos riesgo.

 

De aquel colegio me sacaron con unos 11 años. Estaba desecho. Y me inscribieron en una academia frente a la capitanía general de Valencia. Vi a Franco tantas veces como fue a Valencia, y a sus cuidadores, ángeles perversos a los que más valía no tomar a risa.   

Yo era un llorón miedoso que fue pasando de curso por que interesaba a los intereses de la academia, no porque hiciesen bien su trabajo. Poco a poco me fui reponiendo y cogiendo temple. Mis nuevos compañeros no tenían que formar en el patio, ni tenían que cantar el himno fascista mientras un tipo con guardapolvo gris comprobaba que se cantaba, con la amenaza de la fusta. El trato con las chicas era algo tan nuevo que hasta tuve algún comportamiento fuera de lo normal, más que eso fue un problema de comunicación. De a poco fui cogiendo edad, pero los compañeros y yo teníamos poco en común. Ellos eran hijos ultra protegidos socialmente, y yo, el hijo de nadie. Yo nunca supe que iba a ser cuando fuera mayor, ellos lo tenían claro la mayoría, especialmente los mas violentos, los que eran capaces de entrar en el Corte Ingles primitivo, inaugurado en Valencia tres o cuatro años antes y llevarse un traje de terciopelo, o unas botas de piel. Yo en cambio, la única vez que tuve un percance en el Corte Ingles primitivo fue con el hijo tonto del coronel. Andaba delante mío se gira y me dice --toma esto, y me pone en las manos un blister de dos pilas pequeñas, y comienza a andar de nuevo. Oigo que alguien dice algo y conforme me giro veo que él tira algo al suelo, otro paquete de pilas. Yo me quedé con el mío en la mano mientras éramos dirigidos al cuartito de seguridad del centro comercial, es la única vez que he estado en una situación parecida; aquello parecía la puerta principal, señoras con abrigos de piel, trastos aparatosos de tamaño que no consigo encontrar su recuerdo concreto en mi memoria. Fue ridículo, nosotros allí con cuatro pilas en dos paquetes. Yo siempre tuve claro que no sería como ellos, no éramos iguales. Yo jamás fui capaz de pisar la cabeza de nadie que estuviese en el suelo. En ninguna de las ocasiones que tuve ocasión se me ocurrió aprovecharlo, ellos eran distintos.

     Yo jamás enviaría a mi novia, que se dice ahora, a abrir con gran esfuerzo la faja de una chica mucho mayor que todos nosotros, pero con un evidente retraso, mientras yo le acariciaba los enormes pechos a ella, intentando que se olvidase de la obsesión que tenia por aquella chica retrasada, que había venido con ella y se centrase en mi. Con los ojos brillantes en la arena de la playa, húmeda la boca, nerviosismo en las manos y los ojos que buscaban bultos y complicidades. De pronto con un sobresalto se levanto recomponiéndose, llegaba el autobús donde venía su novio. Aproveché para irme en el autobús de regreso. --¿Te vas?  --Si, si, me voy. Luego fue diciendo, entre su grupito de machitos de papá que me lo había hecho con una retrasada. Pero cuando a dos dedos de su nariz le dije que no era verdad, que la que había tocado a la chica había sido su novia mientras yo le acariciaba las, los pechos, no reaccionó y nadie en mi cara se atrevió a decírmelo.  Una tarde subí a una casa en la que estaban de reunión mayormente chicos, ella estaba en una habitación con puerta de cristal, parecía que estaba mareada o algo similar, su novio paso y comenzó a tocarla. Me marché y nunca más me acerqué a aquel grupo, sentía lastima por ella, aquel pedazo de mujer que baja estima tenía de sí misma. Ahora va con su compañero y llevan sistemas de inmovilización, machos, machos. De todo esto hace más de 35 años. Lo sé por que aun no conocía a otras personas que pasaron por mi vida, a las que sí tengo muy localizadas temporalmente.

 

No me importa quien lea esto. Es en realidad una terapia, yo estoy inhabilitado para ir al psiquiatra. Y psicólogos, conocí a un  tipo que estudiaba para llegar a serlo, me lo encontraba por hay en compañía de amigos en común, siempre ciego como la cabra de la Legión. Era bastante ambiguo, en todos los aspectos, no me despiertan confianza, su trabajo es manipular y hacer selecciones de personal para empresarios que no quieren conocer a quien van ha explotar.  

 

Además dado que sigo bajo persecución total, este es el único medio que me puedo pagar.

 

Un día vi en Documentos TV las denuncias que hacían personas que habían sido perseguidas por el FBI, explicaban los detalles del acoso al que habían sido sometidas. Yo no podré demostrar nada jamás. A mí ningún amigo o ex-jefe de trabajo me va a contar como fueron allí a hablarle de mí, no tengo amigos y ex-jefes muy pocos también. Solo un catalán, hace ya más 12 años, me dijo que dejaba de comprarme por que lo habían visitado, yo entonces tenía una Comercial Hostelera, pagaba mis impuestos. Otros dejaron de comprar sin más.

¿Demostrarlo? Una de las obsesiones de mi padre era que los presentadores de los telediarios te veían desde la pantalla del televisor. Yo he estado trabajando dentro de emisoras de radio de propietarios de derecha heredera y sé que no es así, que las cámaras solo envían, por ahora, las imágenes en una sola dirección, como los micrófonos de la radio. Pero que las autoridades de todo tipo tienen, digamos su propio programa de dedicados, se ha ciencia cierta que sí. Lo que a mí me demuestra es que mi padre, además de estar enfermo, podía ser inducido a enfermar. Jamás encontraré el resorte ni quién lo manejó. Pero si tengo algunos nombres de presentadores actuales, algunos ya en otras cadenas privadas. A los que me gustaría preguntarle un par de cosas. ¿Quién? ¿Por cuánto? ¿Cómo? ¿Con que objetivo? Y sobre todo, ¿Por qué?

La inducción a la tortura, existe como delito. Y La tortura psicológica también. Después de tanto tiempo por fin se aprecia el silencio y se valora en su justa medida el daño del que he sido victima, por décadas.

Os quepa la seguridad de que en la más mínima oportunidad retomaré el camino que inicié en 1987. Y dejará de perseguirme ningún hijo de siete padres, omnipotente e indenunciable, ante organismo de defensa de los derechos humanos alguno.

Pobre viejo.

 

          

A. Quijano

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