EL REINO DE LA CORRUPCION
Novela de Ciencia Ficción Sociológica

El presente y el pasado se entremezclan en el relato que de la vida social de un país ¿imaginario? hace el conductor a su joven acompañante durante el largo viaje de regreso a casa, después de una ruta comercial de varias semanas.
La acción se desarrolla en un futuro no demasiado lejano, en el que es posible vislumbrar rasgos característicos de nuestros días y nuestras sociedades.
Después de leerlo nos quedan claras muchas cosas que no debieran de ocurrir jamás. Pero, ¿no pasaron ya? ¿Es un simple novelista el autor? ¿Existe la verdad?

Autor: A. Quijano
DESCARGAR DESDE:

Mediafire

Mega

ALBUM IMAGENES DE ALONSO QUIJANO

El Blog

Calendario

<<   Julio 2008  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Categorías

Alojado en
ZoomBlog

DE GESTOS Y HECHOS

Por A. Quijano - 19 de Julio, 2008, 17:29, Categoría: General

 

Hoy he visto en uno de los noticiarios tipo de la televisión española, al Presidente Zapatero presentando a la nueva cúpula “visible” militar. Me ha resultado muy llamativo un gesto que ha hecho hacia las cámaras de la televisión; estos monstruos mediáticos que son los políticos de primera línea, junto con Cardenales de éxito y algunos Príncipes, que diría Maquiavelo, no hacen ningún gesto por que sí, sus asesores de imagen y “guionistas” los instruyen en expresión corporal y el momento exacto en el que mayor efectividad tienen estas “expresiones”. El gesto era como una petición con la mano extendida con la palma hacia arriba, ha sido unos segundos. Claro también puede ser que le tirase alguna costura, pero eso creo que hubiera llevado menos tiempo y la palma hacia arriba es, extraño. También puede ser que todo esté en mi mente y vea más allá de lo razonablemente perceptible, aun así,  este gesto, semiológicamente hablando, es tan rico en matices y mensajes subliminales al Pueblo, que no me he reprimido (ellos ya se encargan de hacerlo con sucias artes), en intentar buscar una explicación, no al hecho en sí, ni siquiera a si había intencionalidad o simplemente se trata de un gesto no controlado, inherente a las clases políticas europeas creadoras de las seudo-democracias de los seudo-estados de seudo-derecho, y de los estados de seudo-bienestar, aunque si así fuera, el equipo de imagen debiera tomar nota de analizar lo que su cliente expresa o contratar a un experto en semiótica de la comunicación de masas; este gesto, como decía, me ha fascinado, quizá en cualquier otro no hubiese habido el más mínimo interés, ni hubiese hecho tal efecto en mi percepción, pero ejecutado con la maestría del Nº 1, ha sido irresistible.  Supongo que otros cientos de miles de españoles, instruidos en expresión corporal aplicada a la manipulación de las masas, se habrán ido a dormir con la misma inquietud que yo y francamente, no está el horno para bollos, (de los de siempre).

        Los que hemos crecido en grandes ciudades, interpretamos de muy distinta manera el que alguien se acerque a nosotros con la mano extendida con la palma abierta hacia arriba, normalmente observamos si lleva algo en la otra mano o si ésta la lleva escondida detrás o si va en compañía de otros y si estos llevan algo en sus manos y solemos mirar a sus ojos para definir qué se ve en ellos, incluso si evidentemente es algún desheredado miramos sus ojos y sus manos, para evaluar si dicho gesto conlleva o puede conllevar algún peligro.

      No creo que el Pueblo español esté suficientemente informado de lo que supone a las arcas españolas sus compromisos con la OTAN, la gran industria de armas occidental. Si tenemos en cuenta el considerar con detenimiento las palabras (Experto en Nuevas Tecnologías e Inteligencia), no es baladí el gesto de la mano extendida. Y por donde puede ir el asunto. Los creo capaces de asignar un servicio para que en los cielos de España se pueda leer, en color rojo que recuerde los colores de los nuestros:

 

“El Ministerio de Sanidad advierte que no tolerará insultos ni amenazas verbales ni de ningún otro tipo, ni agresiones físicas, ni trato despectivo a ningún funcionario de la Salud Pública en el ejercicio de su trabajo, bajo pena de cárcel y desahucio”.

A. Quijano.

   

 

Permalink :: Comentar | Referencias (0)