Maria Eugenia Sampallo.
Tienes un nombre precioso. Solo pensar en viejas locuras, hijas de la condición más miserable del hombre, ponen una sombra sobre él que sin embargo no quiero dejar de compartir contigo, consciente como soy de tu fortaleza de espíritu y con la profunda convicción de que en el muy remoto caso de que esta carta de la que eres destinataria y musa a la vez, llegue a tus manos, comprenderás el sentido de mis palabras y que sobre todo lo demás prevalecerán mis primeras palabras. Tienes un nombre precioso.
Realmente no tengo derecho alguno a comparar las experiencias de la mayoría de los españoles desde 1975 con la de los argentinos y chilenos, y por que no decirlo, de la mayoría de las países del continente sudamericano en la misma época, todos ellos gobernados por dirigentes profundamente influenciados por las más perversas ideologías nazi-capitalistas, (Stroessner, Trujillo, "Batista" y muchos otros depositarios del poder del imperio) con el apoyo de los que salieron huyendo de la vieja Europa cuando perdieron aquella batalla por el alma de la humanidad que se libró durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente en el continente europeo. Hay una cantidad importante de hechos y estudios históricos no mercenarios que así lo demuestran. Los Estados Unidos de la época, utilizó a La Iglesia Católica, especialmente a un tal Douglas, obispo si no recuerdo mal de Nueva York, el dato exacto está enterrado en uno de los libros que algunos consiguieron publicar poniendo en riesgo vidas y haciendas, que podría consultar por que está por ahí en alguna estantería o caja, pero la exactitud en cuanto a la diócesis desde la que se dirigían las consignas a todas las cúpulas Católicas del subcontinente no tiene más importancia, que la certeza de que cómo en la vieja Europa, el que no la obedeció siguió la suerte de los condenados por los altos designios de imagina que señor; monseñor Romero en El Salvador y otros en Argentina y Chile aunque de menor rango eclesial, pagaron con su vida la oposición a la "decisión final", diseñada desde los poderes económicos y espirituales con poder para ello. De alguna manera el Mal poseyó a las fuerzas que encarnaron el Bien durante la Segunda Guerra, y el Demonio del Armamentismo, el de la Ambición Desmedida, el de las Desapariciones Forzadas y el de la Tortura y Salvajismo Animal, que puede ser que no sean el mismo, se hicieron con las almas de los que tomaban las decisiones, y aún hoy siguen poseyendo a los que toman las decisiones en el planeta; las medicinas sirven los intereses bastardos de las Corporaciones Propietarias, todas ellas dirigidas por individuos poseídos por el Demonio de la Peste. Podría demostrarte otros cientos de casos de posesiones malignas que condicionan severamente el futuro de todos nosotros.
Aquí en España, (el país de origen del Juez que ha hecho posible que tú tengas la posibilidad de hacer pagar a los que destruyeron tu futuro, el que realmente te pertenecía con tus padres biológicos, y el futuro y la existencia de estos), no se pudo hacer. Un individuo con tenebrosas ideas sobre la Eugenesia, diseñó el futuro de la sociedad española durante los años de reconversiones forzosas al catolicismo, campos de concentración y exterminio, fusilamientos que se extendieron en el tiempo hasta 30 años después; hambrunas masivas de control y dominio de la voluntad y otras técnicas siquiátricas que han llegado a nuestros días, por que aquí nada cambió, nada más que los nombres de los órganos Franquistas, el resto quedó en su sitio, la democracia española fue controlada desde la farsa y el absurdo. La familia católica, educada en la más de las perversas técnicas siquiátricas, obediencia ciega a un señor todo poderoso, dueño de tu ser, de tus vástagos, propiedades y pensamientos, dueño y señor de tu trabajo y voluntad última de respirar. Vencida por el hambre propia y la de los hijos, por la entrega absoluta al poder del Terror Fascista de Franco y los curas, monjes y monjas que estuvieron codo a codo con los carniceros, con los ladrones de hijos, ejerciendo ellos mismos de ladrones de niños y convirtiéndolos a su doctrina, sucia de sangre y del negro de humo de los millones de almas que ardieron en todas las hogueras de la Inquisición.
Aquí ahora hablan de pecados, de libertades mal entendidas. Mientras, te imponen el no poder borrarte de las listas de los bautizados cuando aún son bebés, con la complicidad de un Gobierno, cogido por las posesiones que la Iglesia conservó tras los largos años de rapiña sobre un pueblo cautivo, prisionero y humillado durante varias generaciones, oficialmente 40 años, realmente van 70, si no hay verdad no hay honor, solo queda el poder de las Fuerzas del Estado que se imponen con saña a toda disidencia. ¡A callar coño, que estáis en Democracia!
Si después de lo que hicieron aquí en España y poco después en Europa, no hubiesen quedado impunes sus pecados, posiblemente no hubiesen llegado a Argentina y el resto de los países de su entorno.
Suerte. Vosotros aún estáis a tiempo de hacer pagar a los verdugos sus "pecados".
Tienes un nombre precioso, perdóname.
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