Seguramente si no me hubiera hecho cargo de mi hermano menor y del otro ya mayor de edad, pero con problemas socio-psicológicos muy serios, mi vida habría sido muy distinta a la que ha sido desde entonces; probablemente no tendría esta tendencia, algo enfermiza, a conexionar toda realidad presente, con un pasado que lo ha hecho posible. Entonces los problemas económicos no habían comenzado aun, a pesar de Solchaga, que ya había dicho aquello de "… hay que enfriar la economía española." Me había hecho cargo de la familia con una actividad empresarial en marcha, que por como evolucionó la economía valenciana, me ofrecía una falsa sensación de estabilidad y, aunque lento, progreso. El chico se mostraba voluntarioso y con ánimos de no enfrentarse a las decisiones que se adoptaban, no en vano había pesado sobre el la amenaza de un internado, por parte de la familia de mi madre, de no hacerme yo cargo de su tutela. La primera que se dió cuenta de que algo no iba bien fue mi compañera, parecía tener dificultades para leer; una tarde, aun siendo consciente de que el chico había ocultado sus problemas y aquello podía ser considerado una agresión, le puse un texto delante y le obligué a leer; tenía que pensar cada sílaba y un análisis posterior confirmó que las cuatro reglas aritméticas básicas no es que le fueran desconocidas, pero casi.
El chico estaba en 7º de EGB el curso escolar que correspondía a su edad, 14 años, era inconcebible.
Aquello debió de coincidir con el cambio de curso escolar, ya que durante unas semanas lo llevé conmigo a repartir por Benidorm y Torrevieja el producto de mi actividad comercial. Cuando acabó el verano el chico leía algo mejor debido al esfuerzo de mi compañera por encontrar literatura adecuada y escucharlo leer en voz alta. El inicio del curso escolar marcó así mismo, el inicio del enfrentamiento a la realidad social de la enseñanza en Valencia en 1991-1992.
El primer paso era ir a hablar al colegio donde el chico estaba cuando yo regresé a Valencia, una señora , la recuerdo con una actitud muy pedagógica, nos dijo que teníamos que acudir a las reuniones de la APA y todo eso y que para el chico era mejor estar en su curso natural por el aspecto psicológico.
Yo no tenía entonces una opinión formada aun, hoy creo que aquello enmascaraba el tremendo fracaso
escolar, basado en la "obediencia orgánica" de las clases humildes y en los privilegios elitistas o de culto de los que podían elegir la enseñanza de sus hijos.
Ya nos marchábamos con la decisión de darle unas clases de apoyo y no mover más, cuando mi compañera, bilingüe, se fijó por coincidencia en las listas de alumnos de unas clases en valenciano que había expuesta en una pared, el chico estaba en ella. El chico es de culturamanchega y su madre analfabeta y con un marido enfermo desde el primer año de casarse, bastante tuvo con dar de comer a cuatro bocas más, la culpabilidad, que herramienta tan precisa en las manos adecuadas.
Ante mi protesta me dijeron que aquellas clases estaban cerradas y que yo tenia que haber solicitado la no inclusión en ellas, aunque desconociera su existencia; tendría en valenciano clases como historia y matemáticas, y cosas similares.
Enfadado, impotente, incrédulo aun, busqué otro colegio cercano con plaza libre.
Tiempo después supe de unas subvenciones económicas de un organismo valenciano, cuyos beneficiarios eran los centros escolares, por cada clase que completaban en valenciano. Encontré plaza en un colegio privado de el barrio de Malilla, el chico recibiría sus clases en castellano y en lugar de Religióntendría clase de Ética, sin problema alguno pagué la matricula y quedamos en espera del inicio de las clases a una semana vista o algo así. El día anterior al del inicio de las clases me llega la lista de libros que hay que adquirir, entre ellos un título de religión católica, tan así que en el titulo incluía la palabra "pecado".
En el centro en principio, un hombre joven me dice que aunque haga Ética el libro es de soporte pedagógico, le respondo que por el titulo dudo que sea eso y exijo hablar con un responsable de estudios, pasa el señor joven hacia dentro y en pocos minutos sale con una señora de cuarenta y tantos o cincuenta y pocos con un moño en la parte de atrás de la cabeza que me dice que no sabe quién me ha dicho a mi que en el centro se podía elegir, el centro era Católico, Apostólico y Romano y punto. Anonadado exigí la devolución de la matricula y a un día del inicio de curso me encontré sin plaza escolar; cualquiera deja allí al chico. Llegué a temer una denuncia por no tener escolarizado al chico así que intensifiqué la búsqueda de plaza escolar. Fue por coincidencia, que unos días después, vi un letrero publicitario colgado en el exterior de una academia en la zona de Canovas del Castillo, que ofrecía un curso de pregraduado escolar; pedí información y puesto que la edad del chico era apropiada, y su trayectoria no parecía muy proclive a los estudios, pensé que
incluso era una buena idea aprovechar su atraso para avanzarlo hacia el graduado escolar.
Empezó las clases uno o dos días después. ¡No me lo podía creer!. La academia se llamaba García Broch, parecía gente profesional, que por el curso diseñado y a quien iba dirigido sabia lo que hacía.
Ya me había inmerso en el día a día del trabajo, dos o tres semanas después, cuando me llegó el plan de estudios, se lo hicieron copiar al chico de la pizarra. Le habían anulado la lengua extranjera que era
obligatoria en graduado y le habían incluido religión, que no era ni opcional. Sin duda era un error.
Llegamos todos al centro hacia las seis de la tarde, el señor que nos atendió desde detrás del mostrador de recepción que se encuentra ubicado según se entra a la izquierda, nos dijo que el director no había llegado
que si queríamos esperar, señaló el banco de madera que quedaba enfrente del mostrador pegado a la
pared, casi en línea con la puerta de entrada.
Llevábamos un cuarto de hora esperando cuando vi que detrás de la puerta que siempre quedaba abierta pegada a la pared había algún tipo de cartel informativo, me acerqué y cerré la puerta lo suficiente como
para poder leer, era una declaración de confesionalidad que rezaba que la academia era "Católica,
Apostólica , Romana y ¡Valencianista!". Mientras volvía al asiento junto a mi compañera y el chico, noté un gesto raro de mi compañera, la puerta del despacho del director había quedado entreabierta con la luz
encendida, a primera vista, dada la poca diferencia que hay entre una bandera y otra sin estar desplegada, casi no había diferencia excepto la preponderancia del negro, me dirigí a la puerta y sin recato la entreabrí, tras el asiento del despacho del director, algo a la izquierda, cantaba "el cara al sol" una bandera
anticonstitucional, la bandera del águila de la época del dictador Franco. Era demasiado, me dirigí al recepcionista y le exigí la devolución detodo lo pagado hasta el momento. No lo discutió.
Al día siguiente contacté con la consejería de educación, en su departamento de centros privados se tomaron muy a la ligera lo que tomaron como una anécdota graciosa?
Me informaron que la titularidad de la academia pertenecía a Mª Dolores García Broch y Hermana.
Poco después supe que esta señora era la Concejala de Educación del Ayuntamiento de Valencia.
Tenía una carta redactada de la que había hecho no menos de cincuenta copias para remitirla a otros tantos medios de información pero temí por la integridad física del chico y lo dejé correr, mi decepción sobre los medios de información llegó pues menos bruscamente, que si hubiera enviado las cincuenta cartas.
Estuve meses dándole vueltas al tema del uso privado o público de la bandera de Franco en un colegio, por muy privado que este fuese.
Me he preguntado enmuchas ocasiones después de aquello y tras haber tratado con otros valencianistas como se pueden unir dos piezas, una del nacionalismo español más rancio e intransigente y otra del valencianismo radical sin que la fuerza negativa lance cada pieza por su lado y la única palabra que me acude a la cabeza es manipulación, manipulación de la democracia y la voluntad.
Aun hubo otro episodio, esta vez en un centro de formación profesional oficial, localizado en Mislata, en el que había plaza libre en FP de Mecánica del Automóvil. Estuvo allí casi el resto del curso escolar; un dia nos llamó el tutor de estudios del chico y esgrimiendo un test psicológico nos dijo que atrasaba al resto de la clase; yo le contesté que Eintein daba casi idiota en los test de inteligencia y que en la guerra de secesión americana los tets sirvieron para hacer generales o soldados rasos, pero no se excluyó a nadie, con resultados evidentes, que al menos lo enseñasen a montar y desmontar motores y piezas sin preguntarle por Cervantes o Kafka. No resultó, lo tiraron por no estar a la altura.
"Surgiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cimas de la miseria"
Que dejo escrito con total situación de lugar el viejo Groucho.
Todo este despropósito se dio a lo largo de un curso escolar, en el que si hubo alguna posibilidad de recuperar al chico, no fue aquí en Valencia.
El próximo mes de julio va ha visitar Valencia el no tan nuevo papa, Albino Luciani duró solo treinta y tres días, fue sustituido por estos dos últimos, el polaco y este otro alemán, como Pio XII, el papa que respiró el mismo aire que Mussolini, Hitler y Franco, con estos dos últimos tuvo algo más que concordato. Se han gastado lo que no es de ellos en su pomposo recibimiento, precisamente en la faraónica obra inservible que ha llevado a la sanidad pública valenciana y otros servicios de primera necesidad para el mantenimiento de la calidad de vida del ciudadano a la bancarrota efectiva, y moral.
Pero no importa demasiado. " Incluso el pasado puede modificarse; los historiadores no paran de demostrarlo" Jean Paul Sartre.
En España ha habido Inquisición en varias etapas de la Historia, las dos primeras son conocidas como Inquisición Medieval e Inquisición Moderna.
La Inquisición Medieval fue la consecuencia de la orden que el papa Gregorio IX dirigió al arzobispo de Tarragona exhortándolo al castigo de los herejes, de los que por otra parte este tanto le había escrito, contándole las quejas de frailes y capellanes que se lamentaban de que cada vez tenían menos feligreses y por lo tanto beneficios, debido a que otra secta cristiana se estaba haciendo con la fe de cada vez más adeptos. Los Cátaros ó Albigenses seguían las verdaderas enseñanzas de Jesús, predicaban la no acumulación de riquezas por los que divulgaban la palabra de Jesús y ayudaban a la gente no solo en el aspecto espiritual, daban créditos a muy bajo interés y vivían como enseñaban, sin ostentación ni mandato alguno.
La primera cruzada fue contra cristianos, terriblemente peligrosos para las doctrinas de la Iglesia del Apóstol Pablo, que además de no conocer a Jesús y llamarse a sí mismo Apóstol, había recibido la orden, como funcionario que era del Imperio Romano, de exterminar a los cristianos, exterminio, esa es la palabra. ¿Sabéis lo que iba ha hacer Luciani?
Las primeras hogueras de la Inquisición quemaron grasa y pelo cristiano y cuando el último cátaro entró por su propio pie, a la gigantesca pira montada por los inquisidores al pie de la colina de la fortaleza albigense, había nacido una leyenda que aun hoy pervive en el sur de Francia, y una nueva forma de terrorífico instrumento de "control social".
La Inquisición Moderna nace con la bula EXIGIT SINCERA DEVOTIONIS AFFECTUS, de 1 de noviembre de 1478, por petición expresa de los Reyes Católicos al papa, como instrumento contra los criptoconversos. Pronto se mostrará como una excepcional herramienta para el control social no solo en lo religioso, también en la manipulación ideológica en general.
El terror ejercido por la Corona y la Iglesia con el Santo Tribunal creado en los Siglos de Tinieblas, se extendió hasta la invasión de los franceses. Napoleón nos liberó del sanguinario ejercicio de una justicia Católica, Apostólica y Romana basada casi exclusivamente en arrancar la confesión al reo, de sus pecados, herejías o actos de brujería y otras memeces similares, bajo terribles suplicios y torturas, con ganchos que desgarraban la carne, "botas" de dos maderas entre las que se introducía una cuña con un mazo, hierros candentes. Recomiendo la lectura de "de los delitos y de las penas". Cesare Beccaria utiliza el suplicio en la plaza pública de un gentil hombre, que se atreve a negar los derechos sobre una dama a un señor inquisidor con poder para hacer aquello, para pedir la abolición del despreciable Tribunal, del que sin rubor alguno aun existe hoy un sucesor. Este papa lo conoce bien, el a sido su director hasta que fue nombrado papa; la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.
Albino Luciani, Monseñor Romero, Ignacio Ellacuría.
¿Cuantos ejemplos más de la eterna traición a la verdadera palabra de Jesús?
Los borbones Fernando VII y su hijo Don Carlos abdicaron cediendo sus derechos al trono ante Napoleón. Fue el bravo pueblo español el que el 2 de mayo de 1808 se levantó contra el invasor, con más corazón que cabeza.
La guerra de la Independencia duró 6 años, fue el inicio del fin de Napoleón.
No es la cabeza lo que más usa el español. En 1814 Fernando VII y su hijo volvieron a tomar posesión, junto a la Iglesia y los nobles, de las propiedades a las que con las Abdicaciones de Bayona, habían perdido el derecho legal y moral para siempre.
Inmediatamente se volvió a instaurar el Santo Tribunal, disminuido en sus atribuciones y al servicio de Fernando VII.
El 9 de marzo de 1820 los revolucionarios de Riego suprimieron definitivamente la Inquisición Moderna, que oficialmente ya no fue instaurada nunca más.
Durante tres años, el pueblo soberano luchó contra el entresijo tramado durante casi cuatro siglos; ni la Iglesia, ni los nobles españoles iban a renunciar a la mano de obra barata de un pueblo humillado y esclavizado.
No es la cabeza lo que mas usa el español.
Fernando VII pidió ayuda a Francia contra el pueblo español. El ejercito francés "Los Cien Mil Hijos de San Luis" con el duque de Angulema a la cabeza cruzaron el Bidasoa para reponer al monarca absoluto el 17 de abril de 1823 en nombre de la Santa Alianza ( Rusia, Prusia y Austria).
Los soldados franceses, alucinados, veían como los voluntarios se lanzaban al grito de "¡Rey absoluto e Inquisición!" "¡Mueran los negros!". Desde todas las parroquias se lentaron escritos que pedían la instauración del Santo Oficio, los argumentos, ya entonces viejos y manidos, la unidad de España, la estabilidad política, la paz, ¿no os suena?
La Europa de la Santa Alianza, que había repuesto al Rey Absoluto, presionó ha este para que cesasen de una vez las ejecuciones, depuraciones y destierros y le conminaron a que promulgase una amnistía general.
El infante Don Carlos presentó un escrito irascible oponiéndose a la amnistía, argumentando que los liberales eran merecedores de castigo por haber cometido, "delito de lesa majestad divina en su dogma y en sus ministros, de lesa majestad humana y delito contra los particulares en su honra, vida y haciendas" y pidió la disolución de la policía y el restablecimiento de la Inquisición con total autonomía; esto era instaurar un régimen teocrático y clerical. Hubiera significado el baño de sangre que el Infante y la Iglesia pretendían.
Fernando VII, político hábil y conocedor de sus intereses, concedió la Amnistía y sin pronunciarse sobre la Inquisición formó un buen cuerpo de policía a su servicio.
La Iglesia Española no aceptó el papel meramente espiritual a la que había sido relegada y el Rey se vio obligado a desterrar a algunos obispos y clausurar un periódico, "El restaurador", dirigido por un monje fanático. Por todo el país se suscitaron movimientos pidiendo la restauración de la Inquisición promovidas por la clerecía. Y los obispos organizaron por su cuenta en sus diócesis las Juntas de Fe, con métodos similares a los que imponía el Santo Oficio, (chivatazos, ocultación, encarcelamiento, expropiación previa de bienes).
Era la usurpación dentro de la usurpación.
La más conocida y la primera de las Juntas de Fe fue la de Valencia, se formó en 1824 y aunque fue el canónigo José Maria Despujol el promotor, sin el concurso del corregidor y el capitán general, no se hubiera podido hacer lo que se hizo. Despujol no hizo público el edicto de institución de la Junta de Fe, con lo que pudo trabajar varios años con libertad.
El tribunal de Valencia realizó varios destierros y la ejecución tras dos años de proceso, en julio de 1826, de Cayetano Ripoll maestro de escuela de Ruzafa, por abjurar de la fe católica. El eco que la muerte de Ripoll tuvo en la prensa europea motivó la airada protesta de los gobiernos europeos.
De esa forma la Iglesia perdía la batalla por recuperar el poder temporal en España, como lo perdería en lo que quedaba de siglo en Italia, aunque la reacción clerical encontró en Don Carlos y su partido Carlista ó Apostólico, el vehículo para seguir luchando por la restauración del Santo Oficio y un régimen de sumisión y esclavismo.
Muerto Fernando VII en 1833, tras la primera Guerra Carlista, Carlos fue proclamado rey con el nombre de Carlos V, en las zonas del norte y en levante, como no, pero no se atrevió a instaurar la Inquisición, temió la toma de partido de Europa por uno de los contendientes.
El 30 de abril de 1869 en referencia a Cayetano Ripoll, el maestro de escuela de Ruzafa, varios diputados presentaron una enmienda al articulo 21 de la constitución progresista del momento que decía tal:
"Ninguna iglesia, corporación o asociación religiosa, ni ningún sacerdote ni ministro de ninguna religión, podrá ejercer sobre los miembros y sacerdotes de sus religiones respectivas otra jurisdicción que la espiritual."